El Consell sólo paga el 6% de los 1.900 millones de inversión de su presupuesto

El conseller Vicent Soler, junto a otros miembros de su equipo. /JESÚS SIGNES
El conseller Vicent Soler, junto a otros miembros de su equipo. / JESÚS SIGNES

La ejecución en junio retrata el atasco financiero del Consell: las regiones pagan un 15% más, la Generalitat un 18% menos

JC. Ferriol Moya
JC. FERRIOL MOYAValencia

El Gobierno valenciano arrancó el martes una prórroga del Ejecutivo central para presentar su Plan Económico Presupuestario (PEF), el documento formal en el que debe concretar las medidas de ajuste de carácter presupuestario que debe aprobar para cumplir con la ley de Estabilidad Presupuestaria. Hasta la fecha, el titular de Hacienda Vicent Soler ha venido cifrando en el entorno de los 440 millones de euros el volumen de los recortes a ejecutar -retenciones de crédito, en terminología presupuestaria-, aunque en los últimos días ha llegado a deslizar que esa cifra podría quedarse corta, e incluso la posibilidad de aplicar otras medidas como el cierre del presupuesto.

El Gobierno central hizo públicos el martes una serie de parámetros relativo a la evolución financiera de las CCAA. El déficit y el periodo medio de pago (PMP) a proveedores retratan la asfixia económica que sufre la Comunitat. Pero hay uno más, el relativo a la ejecución presupuestaria, que revela también el colapso en el que se encuentran las cuentas autonómicas.

Los datos clave se encuentran en el apartado relativo a las operaciones de capital -capítulos VI y VII del presupuesto-, es decir, inversiones reales y transferencias de capital. El Botánico aprobó a finales de 2018 un presupuesto inversor que se aproximaba a los 1.700 millones de euros. Posteriores modificaciones de las cuentas terminaron por elevar esta cifra por encima de los 1.900 millones.

Esa es la cifra que aprobaron Les Corts. Sin embargo, la ejecución del presupuesto a mitad de año, superado el mes de junio, dibuja otra realidad. De esos 1.902 millones, el Botánico sólo tiene en el capítulo de 'obligaciones reconocidas' -la fase contable en la que, dada la existencia de crédito, se reconoce la voluntad de ejecutar el pago- un total de 329,6 millones de euros, es decir, el 17,3% del total.

El informe del ministerio de Hacienda explica que de esos 329 millones, el Consell sólo ha abonado un 37,25%, es decir, 122,79 millones de euros. La conclusión es que de los 1.902 millones presupuestados, el Botánico sólo lleva pagados hasta la fecha 122, que significa un 6,4% del total. Sólo Canarias (6,1%) tiene datos peores.

Tanto el presidente Ximo Puig como el conseller Soler han venido negando que se vayan a ejecutar recortes, y han explicado que de lo que se trataba es de aplazar gastos que pudieran realizarse en ejercicios futuros y congelar los que ya se supiera que no podrían llevarse a cabo. Con la ejecución del presupuesto de inversiones sobre la mano, el margen del que dispone el titular de Hacienda aún es amplio, porque el único gasto comprometido en esta materia son los 329 millones reseñados, sobre un total de 1.900.

La comparación con los datos de 2018 retrata la delicada evolución de las cuentas autonómicas. Pese a que en 2019 la cuantía total de los capítulos inversores era superior -como consecuencia de contar con una previsión de ingresos mayor-, los pagos efectivamente realizados son un 18,75% menos que hace ahora un año. La comparación con la media de las CCAA tampoco deja bien a las arcas autonómicas. La media del pago realizado por los gobiernos regionales sobre las obligaciones reconocidas -lo que han pagado ya respecto al dinero que se han comprometido a utilizar- roza el 76%. En el caso de la Comunitat Valenciana, ese porcentaje se queda en el 37,35, algo menos de la mitad. La imagen retrata las enormes dificultades de liquidez que atraviesa la administración autonómica. De hecho, la media de las CCAA ha logra en 2019 aumentar un 15% sus pagos, mientras que la Comunitat arrastra un descenso de más del 18%.

De las dificultades de liquidez habla también la tesorería de la Generalitat, que presentó un saldo de 208,1 millones de euros en julio de este año, y un flujo neto del ejercicio negativo en 88 millones, según publicó ayer el DOGV. Los cobros del presupuesto corriente, de presupuestos cerrados y de operaciones no presupuestarias ascendieron a 21.653 millones, y los pagos fueron de 21.741 millones, desde un saldo inicial de Tesorería de 296,2 millones.

Gasto de personal

El incremento de la 'retribución de asalariados' constituye la razón fundamental que justifica el exponencial salto del déficit el pasado mes de junio –que sumó hasta mayo 652 millones y ese mes alcanzó los 1.276–. La explicación de la conselleria de Hacienda para justificar ese crecimiento del gasto de personal, de más de 300 millones de euros en un mes, aludió al «incremento general retributivo», de acuerdo con las Leyes de Presupuestos de cada ejercicio. El correspondiente al ejercicio 2018 (+1,50%) se aplicó en el mes de julio, de manera que no figuraba en el dato de junio. Los del primer semestre de 2019 (2,25%)

Hacienda, no obstante, no aclaró ayer a qué responde la parte del aumento del gasto de personal que no responde a ese incremento retributivo y que la propia conselleria de Hacienda estimó en unos 141 millones de euros.