Las importaciones de naranjas del hemisferio sur caen un 56% este año

Pese al descenso, los inspectores españoles han rechazado 68 partidas por traer plagas de cuarentena

VICENTE LLADRÓVALENCIA
Operaciones de estiba de cargamentos de cítricos en el puerto de Castellón. /PAU BELLIDO/
Operaciones de estiba de cargamentos de cítricos en el puerto de Castellón. /PAU BELLIDO

La importación de cítricos del hemisferio sur se ha reducido este año de forma drástica. Hasta agosto pasado habían entrado en España cerca de 66.000 toneladas, frente a una media de 150.000 durante el periodo estival de años anteriores, lo que representa una caída del 56%, según informa la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja).

Este descenso se debe, sobre todo, a los bajos precios que imperaron en la campaña pasada de cítricos en España, por un aumento de producción. Esto mantuvo fuerte la oferta local de naranjas tardías y de limones durante el verano y con cotizaciones bajas, lo que desincentivó la llegada de importaciones en las cantidades acostumbradas.

Más rigor aduanero

En los últimos años han ido aumentando las entradas de cítricos del hemisferio sur en contraestación (en verano de aquí, allí están en plena temporada invernal), tanto en España como en el resto de Europa, pero en la última temporada se ha roto la tendencia. Muchos países, y sobre todo Sudáfrica, prefirieron desviar parte de su exportación a otros destinos. Además, Argentina sufrió fuertes heladas que mermaron la calidad de un alto porcentaje de su producción y su capacidad exportadora.

Junto a esta importante reducción de las importaciones, los servicios técnicos de AVA-Asaja llaman la atención sobre el aumento en el número de rechazos de partidas, al encontrar los inspectores aduaneros del servicio español de Fitopatología la presencia de plagas y enfermedades de cuarentena, lo que, por tal condición, obliga a no aceptar la entrada de la fruta afectada o a destruirla.

Los datos del Ministerio de Medio Rural hablan de una cifra récord de resultados positivos en los controles fitopatológicos, con 68 partidas de cítricos rechazados este año. Es decir, que con menos de la mitad de cítricos importados se ha llegado a mayor número de interceptaciones de plagas que aún no existen en la citricultura española, lo que demuestra, en opinión de AVA, «la magnitud del problema al que estamos expuestos en nuestra citricultura ».

Por un puerto único

Para esta organización agraria, dichos rechazos no son motivo de suficiente tranquilidad, aunque hablan de la eficacia de los inspectores españoles. Supone AVA que «si han llegado más problemas a España, también se habrán presentado en mayor medida en los puertos del resto de Europa (Rotterdam, Amberes, Génova, etc.) que reciben la mayor parte de las importaciones citrícolas y hortofrutícolas del hemisferio sur, sin que allí se produzcan rechazos, porque no existe igual grado de preocupación y de sensibilidad».

El problema es que, una vez en la UE, cualquier partida que contenga patógenos de cuarentena, en pocas horas puede llegar por carretera y sin barreras a las zonas productoras de España, donde los agricultores temen continamente la explosión de nuevas plagas y enfermedades. La frecuencia es un problema nuevo, importado cada 15 meses, lo que trae de cabeza a los agricultores valencianos. Ahora el temor se centra en que lleguen la 'Gignardia', la 'Cryptophlebia' o incluso el 'greening', por lo que AVA pide que se centren las entradas en un sólo puerto (preferentemente Valencia), como hace EE UU (Filadelfia), y que se suspendan las importaciones de Sudáfrica hasta que este país dé suficientes garantías.

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