La bronquiolitis

FERNANDO GARCÍA-SALA VIGUER| WWW.CLINICAGARCIASALA.ESPEDIATRA Nº COLEGIADO 7565
CUIDADOS. Sala de espera de un hospital, en pleno brote de bronquiolitis. /j. c./
CUIDADOS. Sala de espera de un hospital, en pleno brote de bronquiolitis. /j. c.

En los proximos meses comenzaran los temidos cuadros de bronquiolitis que es una enfermedad aguda respiratoria producida por un virus denominado «virus respiratorio sincitial», que afecta a los lactantes menores de un año y que consiste en el acúmulo de secreciones en los bronquios terminales o bronquíolos con inflamación de los mismos.

Clínicamente se manifiesta por un cuadro de insuficiencia respiratoria progresiva con disminución de la entrada de aire a los pulmones, incremento del esfuerzo respiratorio del niño y la consiguiente falta de oxígeno, lo que lo traduce en un cuadro potencialmente grave si no se trata de forma adecuada, precisando en un porcentaje alto de casos el ingreso hospitalario del niño, sobre todo si el lactante es menor de seis meses.

La época de mayor frecuencia de la enfermedad es durante los meses de otoño e invierno. El cuadro se suele iniciar por un catarro de vías altas con rinitis, tos y febrícula, como un cuadro de resfriado común pero que no mejora ante las medidas habituales como son el suero fisiológico, el empleo de humedad ambiental y el aumento de la hidratación del lactante, iniciando de forma mas o menos brusca un cuadro de tos improductiva, ruidos respiratorio aumentados, rechazo de la alimentación, vómitos, letargo, cianosis por la falta de oxígeno y tiraje inter y subcostal, siendo este último síntoma un signo muy típico que consiste en que las costillas se marcan perfectamente al respirar, lo que traduce el esfuerzo que hace para poder inspirar, pudiendo llegar a padecer pequeñas apneas, por lo que los padres deben acudir a su pediatra o centro hospitalario donde debe ser evaluado para ver el grado de insuficiencia respiratoria que presenta y actuar en consecuencia.

Al ser un cuadro vírico, los antibióticos no están indicados a no ser que exista sobre infección bacteriana sobreañadida, utilizamos medicación broncodilatadora para que el bronquiolo se abra y de alguna forma se despegue el moco que está impactado en los pequeños capilares bronquiales y si el cuadro es muy grave el lactante puede precisar terapia intensiva que puede llegar a incluir respiración artificial.

En la actualidad existe una medicación preventiva del virus causante de la bronquiolitis que se aconseja administrarla a los grandes prematuros o recién nacidos con cardiopatías congénitas ya que estos niños si padecen la enfermedad, las consecuencias pueden ser fatales.

Se ha observado también que existe una mayor posibilidad de padecer problemas respiratorios en la niñez de tipo «asmático» en los chicos y chicas que durante su primer año de vida han padecido episodios de bronquiolitis que aunque en principio es un cuadro infeccioso vírico, tiene un componente de broncoespasmo similar a las crisis asmáticas que le confiere una gravedad que estará en función del grado de hipoxia o falta de oxígeno que presente el lactante.

Por tanto, ante todo en niños sobre todo menores de seis meses con cuadro de dificultad respiratoria, es fundamental que sea evaluado por un pediatra el cual determinará si debe o no ser ingresado en una unidad especializada ya que la medicación ambulatoria muchas veces no es eficaz a estas edades debido a que la musculatura bronquial está poco desarrollada por lo que los jarabes y gotas que utilizamos como primera medida en casa, no son eficaces.

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