Los restos del combustible de los aviones cubren las esculturas del cementerio

El Ayuntamiento está realizando un estudio de los daños mientras el Ministerio de Fomento cambia la ruta de salida para salvar el casco urbano

C. FERNÁNDEZ| VALENCIA
MONUMENTO AL TORERO MANUEL GRANERO
Los restos de polución se aprecian sobre el conjunto escultórico de la lápida y sobre todo en las zonas angulosas.
/ JESÚS SIGNES/
MONUMENTO AL TORERO MANUEL GRANERO Los restos de polución se aprecian sobre el conjunto escultórico de la lápida y sobre todo en las zonas angulosas. / JESÚS SIGNES

Los vecinos lo denunciaron hace un año y los efectos comienzan a comprobarse ahora. El paso de los aviones por el casco urbano está dañando el patrimonio de la ciudad y uno de los ejemplos más claros se puede apreciar en las esculturas y elementos decorativos de los panteones del Cementerio General de Valencia.

Los restos del combustible de los aviones están cubriendo día tras día la esculturas del camposanto que amanecen ennegrecidas y sobre todo en los extremos más angulosos. Uno de los ejemplos más claros se puede apreciar en el monumento en recuerdo al torero valenciano Manuel Granero que falleció en 1922.

La composición escultórica está cubierta por los restos del queroseno desprendido por los aviones que sobrevuelan el cementerio a baja altura. Este no es el único caso, de hecho, la sección del patio de las columnas donde se encuentran las tumbas con más valor patrimonial son las más afectadas y se pueden apreciar el polvo negrecido en las tumbas de Blasco Ibáñez, Sorolla o la de Virginia Corches, uno de los primeros mausoleos construidos en el cementerio. Los familiares ya han denunciado ante el cementerio que la suciedad se está concentrando a gran velocidad.

El personal de mantenimiento del camposanto ha comunicado la grave situación al Ayuntamiento quien ya ha puesto cartas en el asunto y están realizando un estudio de los daños que se están generando en el patrimonio funerario y entregarlo ante el Ministerio de Fomento. «A simple vista se pueden comprobar los problemas que están sufriendo las esculturas de los panteones y no lo vamos a consentir», explicaban fuentes de la Concejalía de Cementerios.

Precisamente el Ayuntamiento cerró hace unas semanas un convenio con la Universidad Politécnica por el cual los estudiantes de Bellas Artes restaurarían los panteones del Cementerio General y que se encuentran en mal estado. El Consistorio ya ha recibido varias peticiones de familiares interesados en este acuerdo.

El trabajo y el esfuerzo de los estudiantes de Bellas Artes, por tanto, será en vano, si los aviones siguen sobrevolando el camposanto con intervalos de apenas 10 minutos y dejando una estela negra a su paso. «La polución va cubriendo el mármol de las lápidas y es muy difícil de retirar. Nuestros técnicos han confirmado que se debe al paso de los aviones y esto es muy grave», afirmaban fuentes del Cementerio.

Una de las primeras actuaciones que deberán realizar los estudiantes de Bellas Artes será limpiar con productos especializados las esculturas, reparar las zonas más dañadas y culminar un proceso de restauración.

El anuncio del cambio de ruta de salida de los aviones, es un paso para solucionar los efectos aéreos. Tras muchas negociaciones y enfrentamientos Aeropuertos Españoles y Navegación Aéreas (AENA) ha cedido y realizará el cambio de ruta aérea.

En los últimos años Fomento ha asegurado que los aviones cumplían con la ruta de aproximación al aeropuerto de Manises establecida. Sin embargo, los vecinos de San Marcelino, San Isidro, San Vicente, Malilla, Patraix o Fuensanta no acertaban a entender la negativa del Gobierno, a pesar de que por las noches les era imposible dormir, tenían dificultades para oír la televisión cuando sobrevolaba un avión e incluso eran capaces de ver y saludar a los pasajeros por la proximidad de los reactores a los edificios.

Con la nueva modificación, los aviones despegarán y saldrán por Pinedo alejándose del casco urbano y de las 58.199 personas afectadas, sólo seguirán con ruidos 61. Un gran logro alcanzado para el Ayuntamiento, aunque la medida no se aplicará de inmediato y por tanto los panteones y los monumentos del Cementerio General continuarán sufriendo los efectos del paso de los aviones.

La ruta que deberían cumplir los aviones era sobre el nuevo cauce, sin cruzar por el casco urbano, pero los pilotos, alentados por sus compañías de vuelo y por los controladores aéreos, sobrevuelan la ciudad para ahorrar tiempo y combustible. Pueden llegar a ahorrar hasta 100 kilos de queroseno y alrededor de 10 minutos.