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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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La madrugada del 11 de abril de 1993 un navajazo acabó con la vida de Guillem Agulló. Un grupo nazi mató al joven en la localidad castellonense de Montanejos, después de una pelea. «A mi hijo lo asesinaron hace 16 años por sus convicciones y su ideología de izquierdas. Fue una víctima del racismo y la xenofobia», aseguró ayer Guillem, el padre del chico.
Sólo un año antes, padre e hijo habían acudido a la manifestación en Valencia contra el asesinato racista de la dominicana Lucrecia Pérez. «Tenía una especial sensibilidad sobre la tolerancia y la convivencia pacífica. Lo había vivido en casa desde pequeño. Y por eso también quiso asistir a la concentración en recuerdo de Lucrecia», recordó Guillem.
Pedro Cuevas, el joven que fue condenado a 16 años de prisión por el homicidio de Guillem, salió a la calle después de cumplir sólo cuatro años de condena. «Los informes penitenciarios decían que era un buen chico. Además, hace dos años se presentó a las elecciones en las filas del partido de extrema derecha Alianza Nacional por Chiva. Es algo francamente indignante», lamentó sin ocultar su rabia.
Además del dolor por la pérdida de su hijo, el hombre tiene otra espina clavada. Guillem cree que, en el tiempo transcurrido desde el asesinato en Castellón, la joven víctima no ha recibido el trato que merece. «Hemos tenido el reconocimiento de los amigos, el que más nos importa, pero no el de las instituciones. Me siento muy abandonado. Pero su memoria está ahí, valorada por toda la gente que tiene corazón y sentimientos y que quiere luchar por cambiar esta situación», afirmó Guillem. Manifestó no tener «ningún miedo» y contar con «la suficiente fuerza para seguir adelante».
Guillem espera ganar esa batalla y lograr que no se produzcan más asesinatos. «Hay muchas personas más como mi hijo en el mundo, pero ojalá no hay más víctimas por estos motivos». El informe Raxen de Movimiento contra la Intolerancia señala que, desde el asesinato de Lucrecia Pérez en 1992, se han contabilizado más de 80 crímenes de odio racista. Además, el estudio estima que se producen unas 4.000 agresiones en toda España.
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