Los bancos descartan usar las sucursales para vender sus pisos

Las oficinas de las cajas de ahorro atienden a los clientes que buscan viviendas pero los remiten a la central y a sus webs

JULIÁN LARRAZ| VALENCIA
Una sucursal de Caixa Catalunya en Valencia. / DAMIÁN TORRES/
Una sucursal de Caixa Catalunya en Valencia. / DAMIÁN TORRES

La mayor red comercial instalada en España, conformada por las sucursales de bancos y cajas de ahorro, vive de espaldas al negocio inmobiliario. Este relax se produce a pesar de que cada presentación de resultados de las entidades financieras durante los últimos meses está marcada por el aumento de la morosidad y de las provisiones (dinero que reservan las entidades en previsión de impago de créditos, en su mayoría hipotecarios).

En los últimos meses, todas las entidades se han sumado a la creación de páginas web en las que ofrecen una parte de sus viviendas, que provienen de clientes que no pagan su hipoteca y a los que se les ha embargado el piso. También ofrecen inmuebles de promotores que no pueden devolver el crédito que solicitaron para construir las viviendas y que, al no poder venderlas, las han entregado a las entidades financieras a cambio de eliminar la deuda.

Sin embargo, el problema que tienen bancos y cajas de ahorro al estar llenándose de pisos parece que no existe cuando se acude a sus sucursales. LAS PROVINCIAS ha visitado 15 entidades en la ciudad de Valencia (Santander, BBVA, Banco Popular, Banco Valencia, Banesto, Barclays, Banco Sabadell, La Caixa, Caja Madrid, Bancaja, CAM, Caixa Catalunya, Ibercaja, Ruralcaja y Kutxa). Durante la visita se comprobó que los bancos no han pedido a los empleados de sus sucursales que se dediquen a la venta de pisos. Las cajas de ahorro, después de que el cliente se sienta para que le atiendan, la única información que ofrecen es la dirección de una página web donde se puede conocer la oferta inmobiliaria que tiene la entidad.

El desconocimiento es tal que, esta misma semana, en una oficina del Banco Sabadell sus empleados se mostraban sorprendidos ante la pregunta: ¿Tienen pisos a la venta? La respuesta fue: «No tenemos nada en Valencia. Puede que haya algo en Sant Cugat del Vallès. Mire la web www.sabadellatlantico.com y quizá encuentre algo». Ese mismo día, Banco Sabadell anunció que en www.solvia.es concentraba toda su oferta inmobiliaria.

En Barclays, ante la misma cuestión, atienden de pie y con prisas. «No tenemos pisos. Ni uno. Esto es bueno para nosotros y malo para usted».

Los empleados de Banco de Valencia disponen igualmente de una respuesta automática preparada cuando se les pregunta si disponen de inmuebles. Entregan un folleto y, como el resto de bancos, enfatizan: «Mire la web».

Los dos grandes bancos de España tampoco dedican excesivo tiempo. Santander remite a su portal inmobiliario Altamira. Un empleado apostilla: «Consulte también la web de Banesto, que tiene más pisos que nosotros». El BBVA, por su parte, escribe en medio folio tres portales inmobiliarios donde está toda su oferta y matiza que «todo se hace a través de la web». La misma respuesta se encuentra si se visita Banco Popular. «Todo está centralizado en Madrid y el trato es directo con ellos. Nosotros no tenemos nada que ver. Quizá las cajas rurales de aquí tengan algo de lo que está buscando».

Cajas más receptivas

Justo enfrente de la oficina de Banco Popular en la calle General Avilés hay una de Ruralcaja. Misma pregunta: ¿Tienen pisos a la venta? La respuesta: «En la oficina no llevamos este tema, ya que eso depende de un departamento de la central. Aquí tenemos un folleto pero le recomiendo que consulte nuestro portal en internet o llame al teléfono de atención al cliente (el cual nos señala en el folleto) porque seguro que no está aquí todo».

Las cajas de ahorro no autóctonas de la Comunitat Valenciana, igual que los bancos, tampoco ofrecen demasiada información. En Ibercaja aseguran que «no tienen nada de momento», en Kutxa, que «al llevar sólo cinco años, no tenemos aún impagos», mientras que en CajaMadrid informan al interesado de que «no es un tema de oficinas ni de la dirección comercial, sino que se lleva directamente desde Madrid».

Desde la caja madrileña añaden que la fase de búsqueda se tiene que realizar a solas con el ordenador y que, una vez se tiene decidido el piso que se quiere, se puede acudir a ellos a «rellenar trámites».

En la que es la primera caja de ahorro de España (La Caixa), una empleada asegura que no sabe qué decir y que sugieres que se vuelva al día siguiente para ser atendidos por la directora de la sucursal. En una oficina de Banesto, ante la pregunta sobre su oferta de pisos, un empleado facilita un teléfono de una inmobiliaria y asegura que desde la oficina no gestionan nada.

Después de la visita a 14 entidades financieras llama la atención el poco interés que los empleados dedican a la venta de inmuebles. Sin embargo, de cara a otro negocio también atípico para las entidades financieras, como es la venta de seguros de vehículos, abundan los folletos y reclamos. Para contratar un seguro de coches, la visita se puede alargar más de diez minuto, mientras que en menos de dos se despachan las consultas relacionadas con pisos.

Antiguo y destartalado

En lo que no hay excesiva variación entre cajas de ahorro y bancos es en la oferta de pisos que se puede consultar en sus portales inmobiliarios.

Salvo escasísimas excepciones, los pisos que hay en estas web son antiguos y destartalados. Raramente superan los 150.000 euros de precio y, en el caso de la ciudad de Valencia, están su mayoría en los barrios de Orriols y Torrefiel. Según los empleados de bancos y cajas consultados, los pisos que tienen «no son pisazos, son inmuebles de inmigrantes o de las familias más pobres, que son las que más han sufrido la crisis».

Con esta argumentación, se justifica el bajo perfil de las viviendas que ofrece la banca en el segmento de los pisos de segunda mano. Como ya publicó este periódico hace dos semanas, la obra nueva de calidad ubicada en los barrios más selectos de Valencia sigue escondida, a la espera de que el mercado vuelva a revalorizarse, aunque existen excepciones.

Bancaja ofrece pisos en la plaza Tetuán a millón y medio de euros, si bien agentes inmobiliarios consultados por LAS PROVINCIAS aseguran que quedan «muchos y buenos» pisos y áticos por salir al mercado.