Comienzan a circular los primeros caudales de prueba por el túnel Talave-Cenajo del trasvase

R. A.| ALICANTE

El Ministerio de Medio Ambiente ha dado luz verde a las pruebas del transporte de agua por la nueva conducción Talave-Cenajo, que permitirá mejorar la calidad del agua procedente del trasvase Tajo-Segura, que transporta cada año una media de 130 hectómetros cúbicos anuales para abastecer a los 79 municipios de la Mancomunidad de Canales del Taibilla, que cuentan con una población estable de dos millones de personas que se dispara hasta los 2,5 millones durante el periodo estival.

Los miembros del Consejo de Administración de Aguas de la Cuenca del Segura (AcuaSegura), presidido por José Salvador Fuentes Zorita, visitaron el pasado miércoles estas obras, cuya inversión asciende a más de 65 millones de euros, y que permitirá mejorar sustancialmente la calidad de las aguas derivadas para consumo humano del trasvase porque van a evitar su mezcla con las del río Mundo en el tramo Talave-Camarillas, que soportan un alto contenido en sulfatos y magnesio.

Asimismo, se consigue igualmente una mejora en la regulación de los caudales del trasvase en la cabecera de la cuenca, según informaron fuentes de AcuaSegura en un comunicado.

El túnel tiene una longitud de 7,5 kilómetros y un diámetro de 3,5 metros, lo que permite un caudal instantáneo de 10 metros cúbicos por segundo. El agua es captada en el embalse del Talave (que recibe los caudales procedentes del Trasvase del Tajo) y, a través de la conducción llega a la boca sur, donde AcuaSegura va a realizar una tubería que lleve el agua hasta el embalse del Cenajo.

La construcción de esta obra comenzó en junio de 2006 tras alcanzarse un acuerdo entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ministerio de Medio Ambiente, en virtud del cual se desbloqueó la ejecución de este proyecto y se consensuaron las características de la conducción y su trazado, además de las condiciones medioambientales que se han de cumplir durante su realización.

Las mismas fuentes señalan que «de esta forma, el Gobierno logra mejorar la calidad del agua para abastecimiento, al tiempo que consigue una mejor gestión de los caudales de la cuenca del Segura, puesto que, en periodos de grandes aportaciones en la cabecera del río Mundo, el embalse del Talave no tenía suficiente capacidad de regulación, objetivo que sí se consigue en el Cenajo (el mayor embalse de la cuenca)».

Esta actuación resuelve el problema de la calidad del agua potable y garantiza el suministro a los 23 municipios (2 de Albacete y 21 de Murcia) que sufrían un abastecimiento precario al depender, en exclusiva, de las decrecientes aportaciones del río Taibilla, lo que, en 2003, ocasionó restricciones y cortes en el suministro urbano.