El Pamesa corre el riesgo de perder a Greer y Petravicius

La ACB recibe el apoyo del Consejo Superior de Deportes en un pulso con la Euroliga que no cree que pueda ganar

F. M.| VALENCIA

El Pamesa estuvo ayer, representado por Vicente Solá, en la reunión que mantuvo la ACB con Jaime Lissaveztky, secretario de Estado para el Deporte. La asociación de los clubes quería informar a la máxima autoridad deportiva del país de su conflicto con la Euroliga, que pretende cerrar la máxima competición continental con los cuatro grandes equipos españoles: Barcelona, Tau, Real Madrid y Unicaja. Esta medida impide que cualquier otro equipo de la Liga ACB, como el Pamesa, pueda acceder a la Champions del baloncesto.

La ACB recibió el apoyo de Lissavetzky, pero parece que este duelo ya está sentenciado y los clubes, que son muy pesimistas, piensan ya en denunciar esta injusticia al tribunal de defensa de la competencia de la Unión Europea.

Todo eso sucedió ayer, un día cargado de simbolismo, con la despedida de Miki Vukovic, que se jubila, y la irrupción en el draft de Víctor Claver. Dos de los nombres más importantes del pasado y el presente de la historia del Pamesa. El primero puso al equipo en órbita, estrenando su palmarés, llenando el pabellón y alineándolo al rebufo de los grandes. El segundo se convirtió anoche en el primer jugador valenciano que aparece en el draft de la NBA, la mejor liga del mundo.

Y mientras unos se van y otros preparan su salida, el Pamesa sigue a la espera de una llegada, la de su nuevo presidente. Lo de menos es el nombre -parece ser que el elegido es Paco Raga-. Lo verdaderamente trascedente es el modelo de club que quiere esta vez Juan Roig.

El propietario del club sigue en periodo de reflexión. El mecenas del Pamesa prepara la renovación desde que Manuel Llorente salió corriendo camino del Valencia CF. A Juan Roig parece ser que se le acaba la paciencia. No ha conseguido que triunfe ninguno de sus modelos.

De hecho, Llorente tampoco conoció el éxito en el baloncesto. Y ahora medita si seguir como hasta ahora, realizando un fuerte desembolso económico, o si reduce su aportación para que el Pamesa deje de soñar con ser algún día el Tau, el Unicaja, el Barça o el Madrid e intente hacer algo digno como el DKV Joventut, el Gran Canarias.

Pero hasta que esto ocurre, el tiempo corre en contra del Pamesa, que tiene cerrado el fichaje del francés Nando de Colo, pero que corre el riesgo, ya inminente, de que los dos refuerzos que tiene apalabrados, Lynn Greer y Marijonas Petravicius, opten por buscar otro destino.