Las cárceles alicantinas, las más peligrosas y masificadas

En los centros de Fontcalent y de Villena cumplen condena 23 etarras y dos grapos y su ocupación duplica la capacidad prevista

A BARTOLOMÉ| ALICANTE
SATURACIÓN. Imagen del centro penitenciario de Fontcalent, inaugurado en los años 70 como centro de preventivos y cuya ocupación duplica lo previsto. /A. DOMÍNGUEZ/
SATURACIÓN. Imagen del centro penitenciario de Fontcalent, inaugurado en los años 70 como centro de preventivos y cuya ocupación duplica lo previsto. /A. DOMÍNGUEZ

Los tres centros penitenciarios de la provincia de Alicante siguen con los mismos problemas que hace diez años: masificación, falta de medios materiales para realizar un trabajo de reinserción efectivo y escasez de personal. Esa es la queja de los representantes sindicales de los centros.

En las prisiones de la provincia hay 2.887 presos repartidos en Fontcalent, el Psiquiátrico Penitenciario y la prisión de Villena. 782 son extranjeros. En el Centro Penitenciario de Cumplimiento 1, que es como se conoce oficialmente a la prisión de Fontcalent, ubicada en esta partida rural de la ciudad de Alicante, hay ingresados 1.080 presos, cuando en realidad es una cárcel concebida para sólo 450 plazas.

Alicante II, la cárcel de Villena, inaugurada por Mariano Rajoy en su etapa de ministro de Interior en el año 2002, se diseñó para 723 internos pero en la actualidad hay ingresados 1.600 presos. En el Psiquiátrico Penitenciario, que en realidad es un anexo de Foncalent. hay 400 reclusos. Ahora se quiere reformar las celdas para que puedana acoger a dos personas, algo que ha provocado el rechazo de los funcionarios del recinto.

La prisión de Fontcalent se abrió en la década de los 70 del siglo pasado. El edificio no se concibió como una cárcel en sí sino como un centro de presos preventivos. La necesidad obligó desde el principio a su reconversión. Situada a doscientos metros de la autovía de Madrid ha conocido fugas famosas, como la protagonizada por Cortes, Pinteño y Escobedo en el verano de 1986 y el tristemente famoso motín, en noviembre de 1989, cuyo juicio se celebró hace dos años, después de un larguísimo proceso de instrucción.

En 2002 se inauguró en el término municipal de Villena, pegado a la autovía, el centro Alicante II. Estaba incluido en un programa de nuevos centros penitenciarios diseñado por el ministro De la Quadra Salcedo, en la segunda mitad de la década los 80. Es parecida a la de Alcalá-Meco, Brieva y Soto del Real

Poco después de su entrada en funcionamiento ha quedado en entredicho. Su capacidad es de 723reclusos, sin embargo está ocupada por 1.600 internos. Se da el hecho curioso de que es una cárcel donde también hay mujeres, pero el módulo de las reclusas está completo, por lo que las últimas en llegar duermen en la zona conocida como ingresos. Reúne mejores condiciones que la de Fontcalent pero las 1.100 plazas se han quedado pequeñas. Es una de las pocas cárceles que admite a mujeres pero todas las celdas están ocupadas.

Alicante II tiene en sus celdas a reclusos conocidos, incluso pintorescos, como el conocido narcotraficante gallego Laureano Oubiña, el ex alcalde de Pego, Carlos Pascual, condenado por delito medioambiental, quien coincidódurnate unas semanas con Luis Fernando Cartagena, ex conseller de Obras Públicas y ex alcalde de Orihuela, antes de ser trasladado a la prisión de Albacete.

En Villena hay catorce etarras, entre los que se encuentra Jesús Arkautz Arana, más conocido como Josu de Mondragón. Era el lugarteniente de Francisco Mugica Garmendia (Pakito), que fue detenido en 1991. Además de este conocido etarra hay trece etarras más, nueve hombres y cuatro mujeres. También hay un miembro del Grapo, Israel Torralba.

En el centro penitenciario de Fontcalent están presos diez etarras, siete hombres y tres mujeres. Hasta hace unos meses cumplia condena el grapo Ortín Martín, que participó en el secuestro del empresario zaragozano Plubio Cordón. Pero murió de un infarto. Su esposa sigue cumpliendo condena en Fontcalent.

En Villena estuvieron un tiempo los etarras Iñaki de Rentería y Fernando del Olmo, que estaba condenado por el tiroteo de la Foz de Lumbier, en Navarra. Pero la reagrupación promovida en la legislatura anterior por el Gobierno cuando se negoció con ETA provocó el traslado de muchos presos hacia el País Vasco.

Tanto los responsables sindicales de ACAIP o del CSI-F coinciden en que las carencias de los centros penitenciarios son las mismas que hace diez y veinte años. Distintos gobiernos pero con los mismos problemas pendientes.

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