Los españoles se hacen euroescépticos y se alejan del Parlamento de Estrasburgo

R. GORRIARÁN| COLPISA. MADRID

El entusiasmo europeísta de las primeras elecciones al Parlamento de Estrasburgo se ha diluido con el paso de los años y los españoles se han situado por debajo de la media europea en lo que a participación se refiere. Los comicios de hoy confirmarán esa tendencia, según todas las predicciones, y no se alcanzará siquiera el nivel de participación de hace cinco años, que ya fue el más bajo de la historia reciente.

La pérdida de votantes ha sido paulatina, pero se ha agudizado en los últimos años. La primera vez que se votó en España para elegir diputados del Parlamento Europeo, en 1987, la participación llegó al 68,5%; en 1989, bajó al 54,7%; en 1994, subió el 59,1%, si bien aquellos comicios coincidieron con las autonómicas andaluzas; en 1999, volvió a ascender hasta el 63%, aunque también compartieron fecha con las municipales y autonómicas, un hecho que favoreció la participación; el bajón se registró hace cinco años, cuando ni siquiera la mitad del censo acudió a las urnas y apenas el 45,1% depositó su papeleta. La media de los 27 socios comunitarios hace cinco años fue del 45,4%, pero con casos tan dispares como Bégica, donde votó casi el 91%, claro que el sufragio es obligatorio, y Eslovaquia o Polonia donde no se llegó al 20% de participación.

El creciente desengaño de los españoles con la eurocámara tiene su contrapunto en las fuerzas políticas. Nada menos que 35 candidaturas se disputan 50 escaños, lo que convierte a España en el país de la Unión Europea con más listas en liza. Este pluralismo, sin embargo, no se reflejará en los resultados puesto que PSOE y PP se llevarán la parte del león y dejarán para el resto las migajas. Hace cinco años, los dos partidos mayoritarios se repartieron el 90% de los eurodiputados, y en esta ocasión no va a diferir mucho y acapararán entre 44 y 46 de los escaños en disputa.

Los nacionalistas vascos y catalanes lograron dos en 2004 y ahora sólo aspiran a repetir; IU-Iniciativa per Catalunya sumó dos, pero puede perder uno; Esquerra Republicana y otras fuerzas nacionalistas esperan retener el que consiguieron. Dos listas pugnan por entrar en el club con presencia en Europa, la de Unión, Progreso y Democracia, que puede lograr un eurodiputado, y la de Iniciativa Internacionalista, respaldada por la izquierda 'abertzale', que si se da una conjunción de baja participación y votación disciplinada de los antisistema también podría cosechar uno, aunque las probabilidades son menores.