Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Vida y Ocio

Vida y Ocio

Lafruta reina de la primavera es la protagonista este fin de semana del festival de Serra, localidad en la que cinco familias mantienen la tradición de su cultivo por afición
30.05.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Las cerezas son las reinas de la primavera y España se puebla estos meses de fiestas que tienen a esta fruta deliciosa como atractivo central. Conforme se va generalizando la recolección en las distintas zonas productoras, los ciudadanos tenemos mayor diversidad de oferta, también a precios más asequibles, y la economía se mezcla con la historia, la gastronomía y otros aspectos lúdicos.
En esta línea donde impera lo festivo se encuentra la población valenciana de Serra, enclavada en el Parque Natural de la Sierra Calderona, auténtico pulmón de la capital y su área metropolitana, pues se encuentra a menos de treinta kilómetros de distancia.
Serra es lugar de multitud de fuentes de aguas puras y hasta medicinales, es desde siempre población típica de veraneo, ahora reciclado en ecoturismo o turismo rural, donde impera el paisaje de montañas de rodeno plagadas de densos pinares, entre los que se entrelazan pequeños campos de cultivos que nos hablan de un pasado esplendor, porque fueron la despensa de los habitantes de la zona y hoy representan el vestigio recuperado y orgulloso de lo que fue el pueblo.
Entre estos campos quedan todavía algunos de cerezos, porque Serra fue capital de la cereza cuando apenas las había en otros sitios y esta era una fruta muy ocasional, de cuando la sociedad valenciana era mucho más frugal y tenía acceso a estas y otras pequeñas delicias muy de tarde en tarde. Y por eso eran seguramente mucho más valoradas. Eran tiempos en los que, por ejemplo, las fresas que se podían comer en Valencia se limitaban casi exclusivamente a las que vendía una señora junto al cine-teatro Rialto, en la plaza del Ayuntamiento, entonces del Caudillo. Se ofrecían con un rótulo que decía: 'Fresas de mis fresares', como muchos recordarán, especialmente por su exquisito sabor, hoy añorado.
Ahora contamos con una oferta infinitamente mayor y durante mucho meses. Las cosas han cambiado de manera radical. Tenemos fresones durante casi medio año y cerezas casi todos los meses, porque la producción se ha extendido por todas las regiones españolas y cuando se acaba aquí llegan del hemisferio sur. Pero Serra sigue siendo la capital de la cereza por antonomasia, porque la historia así lo reconoce y porque la población se esfuerza en mantener una tradición que le da personalidad.
Este reconocimiento se manifiesta cada año, a finales de mayo o primeros de junio, en la Fiesta de la Cereza, que esta vez tendrá lugar mañana domingo y cumple su 39 edición. La celebración se inicia hoy mismo, sábado, con la apertura de la Feria Tradicional de la Calderona, en la que participan varios pueblos de la sierra, como Marines, Segart, Altura, Gilet y Gátova. Habrá muestras gastronómicas y demostraciones de oficios antiguos, algunos de corte medieval. Y mañana domingo, el apoteosis, porque a la feria se suma la Fiesta de la Cereza a partir de las 12 del mediodía.
Es la Fiesta de la Cereza más antigua de España, de cuando Serra pesaba en el comercio de esta fruta. Hoy, las cosas han variado mucho. La inmensa mayoría de las cerezas que llegan al mercado son de otras comarcas, como La Montaña de Alicante, el Alto Palancia o el Maestrat, por lo que respecta a la Comunitat Valenciana, o del famoso Valle del Jerte extremeño, Aragón, Navarra, Andalucía..., pero Serra mantiene una producción testimonial que engarza con el pasado, mantiene el prestigio y es la gran excusa para ofrecer a los habitantes y visitantes de la población una fiesta especial.
El alcalde de Serra, Javier Arnal, ha explicado a LAS PROVINCIAS que cinco familias de la localidad mantienen la tradición del cultivo, por pura afición, no por negocio, en cinco pequeñas fincas que se encuentran en la parte noreste del municipio, cerca de Gátova y de las populares fuentes del Poll y del Berro. Estos campos se hallan enclavados en pleno corazón del Parque de la Calderona, muy próximos al bosque de alcornoques del que se aprovecha su corcho y que forma otra joya de este espacio protegido.
La producción total que consiguen estas cinco familias ronda tan sólo los 7.000 kilos, de los cuales se repartirán mañana la mitad entre los vecinos y visitantes que acudan a la fiesta de Serra. Varias personas se ocupaban ayer de colocar estas cerezas en pequeñas cestitas para facilitar su reparto popular.
Las cerezas de la Sierra Calderona tienen la particularidad de ser de variedades antiguas, autóctonas, que en el transcurso de los años han ido decayendo en su valoración comercial porque los árboles no dan mucha producción y los frutos tienden a tener escaso tamaño. A cambio de ello cuentan con un sabor excepcional, como no hay otras, y un aroma que las distingue, pero ya se sabe que la tónica que impera en la masificada distribución comercial confunde calidad con grandes calibres, y asi reinan en el mercado variedades importadas. Para los sibaritas quedan las 'delicatessen' de Serra.
Anoten las variedades: 'La de la rameta' y 'Talegal'. Ancestrales y buenísimas. Pero sólo las podrán catar si acuden mañana a Serra. Si van, el alcalde Arnal asegura que no se arrepentirán, porque tienen otros atractivos para disfrutar de un gran ambiente festivo desde hoy mismo.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS