Osoro cumple años con los Juniors

1.500 jóvenes del movimiento diocesano celebran su fiesta anual en el parque de Benicalap, en un acto que contó con la presencia del nuevo arzobispo

J. BATISTA| VALENCIA
ENTRE JÓVENES. El arzobispo Carlos Osoro durante el acto de bienvenida. /JAVIER PEIRÓ/
ENTRE JÓVENES. El arzobispo Carlos Osoro durante el acto de bienvenida. /JAVIER PEIRÓ

El nuevo arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, nunca ha vivido un cumpleaños como el de ayer. Lo dijo el mismo durante el Día de los Juniors ante 1.500 chavales, padres y educadores del movimiento diocesano, una cita anual de los diferentes grupos que llenó de ambiente el parque de Benicalap.

El acto de bienvenida celebrado en el anfiteatro estuvo presidido por Osoro, que ayer cumplió 64 años acompañando a los niños y jóvenes, entre talleres, karaokes y espectáculos de animación en los que también participaron los habituales usuarios del parque.

«Lo que más nos gustan son las actividades, además de reunirnos todos», explicaban Ana y Celia, que junto a Alberto y Pau participaban en una de las actividades. En verano se irán de campamento a Cañizares del Olivar, en Teruel. Decían que una de las mejores cosas de los Juniors es «que conoces a un montón de gente».

El arzobispo, que celebró la eucaristía que cerró la jornada festiva, se llevó un regalo de recuerdo, un cuadro de la canción de los Juniors en viñetas. Sin olvidar el tradicional cumpleaños feliz cantado por más de mil gargantas. Pero no fue la primera vez que le felicitaron ayer. También lo hicieron los 200 jóvenes a los que recibió por la mañana tras volver de su peregrinaje por tierra Santa, acompañando al Papa.

En el parque, en un momento dado, Osoro se salió del protocolo para complacer los gritos de los chavales, al son de «Que bote, que bote, que bote el arzobispo». Y el arzobispo de Valencia botó.

A lo largo del parque se distribuían las actividades: pintacaras, elaboración de llaveros, globoflexia, juegos tradicionales o karaoke. «Los Juniors son un estilo de vida, implica entenderla de forma distinta. Supone, por ejemplo, una utilización sana del tiempo libre. Se promueve una actitud cristiana y de servicio hacia la infancia y la adolescencia», señalaba Nacho Grande, vicepresidente del movimiento diocesano. La mejor explicación de su lema («Siempre unidos») la dieron un grupo de niños de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz. «Desde que vine aquí tengo muchos amigos».

Campamentos

La celebración del Día de los Juniors es la expresión de esta consigna, así como la cantidad de actos multitudinarios que se organizan, como los campamentos de verano. El movimiento se localiza en la provincia de Valencia. Los 144 centros se estructuran en cinco vicarías, aunque en la fiesta participaron la 1 y la 2. Ayer, el día grande del movimiento diocesano sorprendió al propio arzobispo. «Nunca he pasado un cumpleaños como el que paso hoy aquí. Nunca», dijo textualmente. Parece que sí fue un cumpleaños feliz.