La inversión más rentable del Levante

El trabajo de Luis García debe ser valorado ya que el equipo mantiene una trayectoria ascendente y se coloca a un punto de la sexta plaza

C. V.| VALENCIA
UN GRUPO UNIDO. Si por algo ha destacado esta plantilla es por la buena armonía del grupo, labor que también se debe a la labor de Luis García. /DAMIÁN TORRES/
UN GRUPO UNIDO. Si por algo ha destacado esta plantilla es por la buena armonía del grupo, labor que también se debe a la labor de Luis García. /DAMIÁN TORRES

Manolo Salvador salió más que satisfecho precisamente del campo donde triunfó como jugador. El sábado, en Albacete, el secretario técnico del Levante, reforzado para dibujar la próxima plantilla, palpó una tremenda diferencia sobre el césped. El grupo de Luis García dio un repaso de principio a fin, engordando aún más sus datos: ha sumado 10 de los últimos 12 puntos en juego. La trayectoria de este equipo es tan sorprendente como grata, hasta el punto de que la cabezonería moral del técnico en su empeño de no enterrar públicamente la lucha por el ascenso -otra cosa será lo que realmente piense- permite ver hoy en la clasificación al Levante -octavo- empatado con el Salamanca y a un punto del sexto clasificado, la Real Sociedad.

El matiz llega cuando se echa un vistazo al calendario y se observa que quedan únicamente 18 puntos en juego. Poca miga, teniendo en cuenta que el Zaragoza -tercero- navega 9 puntos por delante. Pero ese apunte no debe ser motivo de desilusión. Todo lo contrario.

Los actuales 56 puntos en juego arriman a Luis García a las estadísticas de aquel Levante (2002-03) que entrenaba García Cantarero (acabó José Gómez) que concluyó la competición en la cuarta posición con 65 puntos. Pensar en una hipotética comparación con lo que hizo Manuel Preciado o con el ascenso de Mané (74 puntos) sería quizás un atrevimiento. Por aquel entonces había caja y nadie sabía lo que era la ley concursal.

Esa, de cualquier forma, no es la guerra de este Levante, ni mucho menos. Ahora las preocupaciones van dirigidas a estirar esos 3,7 millones de euros que han vuelto a poner encima de la mesa los auditores para el año que viene. En eso están en estos momentos Luis García y Manolo Salvador, conscientes de que lo que hay es una garantía y que deben afinar para acertar en lo que venga. Da la casualidad que pronosticar bajo estas circunstancias el Levante 2009-2010 es bastante fácil. Basta sólo con ver las estadísticas para atreverse a dar con bastante aproximación la futura plantilla. Hacía muchos años que no se cambiaba tan poco en el vestuario.

Geijo: garantía y problema

La presencia de Geijo en el Levante es una garantía (aún es el pichichi con 10 goles pese a llevar 12 jornadas lesionado ya que Rubén Suárez suma 9) aunque al mismo tiempo supone un verdadero quebradero de cabeza. Es difícil cuadrar un presupuesto contando con un jugador que con sueldo (800.000 euros) y premios (puede llegar a los 300.000 por 25 partidos) le pegará un bocado de casi un tercio del total del próximo presupuesto. Hay que tener en cuenta, además, que todos los jugadores con contrato perciben ciertas mejoras en su salario, además de las primas estipuladas que cada uno tiene en su contrato por mantenerse que habrá que abonar por el trabajo de este año. Hasta hace poco, las primas solían ir asociadas a ascensos.

Salvador y García quieren a Geijo y van a pelear por él pero no sería descabellado pronosticar que el Levante está condenado a buscar su traspaso, como ya quisieron los administradores esta misma temporada.

De cualquier forma, con Geijo o sin él, hay varios frentes abiertos (Tena, Pedro Vega, Reina y Miguel Pérez) que esta próxima semana pueden empezar a resolverse. Al menos, así se pretende por ambas partes. La ventaja respecto al verano pasado es que ahora se puede trabajar sin agobios pudiendo tantear los primeros objetivos. Aún así, seguro que la plantilla bailará ya que para obtener jugadores cedidos -ya sea del Valencia, Villarreal u otros equipos- es probable que haya que esperar todavía más tiempo.

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