"La Rogativa es tan importante que se celebra aunque llueva "

BEATRIZ CANET| LLÍRIA

El presidente de la Cofradía de San Vicente destaca la participación y el papel de la mujer en la evolución de las fiestas que Llíria celebra estos días en honor a San Vicente, uno de los dos patronos de la localidad, y de las que nos habla a continuación. -¿Cuáles son las actividades más reseñables de este año? -Este año, como innovación hemos incluido una semana deportivo-cultural que se está celebrando estos días. A principios de esta semana también celebramos un parque de seguridad vial para niños que fue todo un éxito de asistencia y participación. También hemos pensado en los mayores con una donación de sangre que se celebró el martes en la Iglesia de la Asunción, así como, una exposición de pintura que está ubicada en el Ayuntamiento y que incluye el primer premio que ilustra la portada del libro de fiestas de este año. Por otra parte, hemos querido realizar una vuelta al pasado con una jornada de juegos tradicionales como las campillas, la trompa, la petanca... -¿Hay alguna novedad con respecto a años anteriores? -Además de la semana deportivo-cultural y la jornada de donación de sangre, hay una subida en globo que se celebra por primera vez. Junto a esto, se va a realizar una mesa redonda con la presencia de una dama vicentina de Valencia que se va a atrever a responder a todas las preguntas que se le hagan sobre San Vicente. Por otra parte, vamos a retomar la tradición del concurso de dibujo que antiguamente se celebraba y que siempre contó con una muy buena acogida pero que por circunstancias se sacó del programa. -Las actividades religiosas ocupan un lugar más que destacado durante estos días de celebraciones -Sí, entre ellas está la Rogativa que es la conmemoración de la visita y milagro de San Vicente en Llíria que tuvo lugar el 30 de agosto de 1410. Para nosotros esta celebración es tan importante que aunque llueva, se celebra igual. Otro de los momentos destacados dentro de las celebraciones religiosas es la novena que empieza el día de Pascua y finaliza con la Rogativa. Y, por supuesto, la procesión interparroquial y la misa mayor en la que participan los dos patronos de la ciudad, San Vicente y San Miguel. También se celebró una misa rociera el domingo de Pascua. -Para estos días habéis elaborado un programa que tiene desde actividades religiosas hasta deportivas, ¿cómo se consigue la armonía dentro de un programa tan variado? -Con el esfuerzo de los mayorales y clavarios, y la ayuda que nos brinda el Ayuntamiento de Llíria que colabora de manera tanto económica como material. Intentamos repartirnos el trabajo entre todos aquellos que participamos de la organización de la fiesta. Nuestro objetivo es pasarlo bien al tiempo que se trabaja de manera que el trabajo no se convierte en obligación. Además, cada uno colabora de la forma en que quiere y puede. -¿Cómo es el trabajo de la Cofradía durante estos días? -Muy intenso. Durante estos días trabajamos todos y no paramos: mayorales, clavarios y directiva. Hay días que empezamos con la organización de las actividades del día a las 6.30 horas e intentamos no escatimar en esfuerzo. La nuestra es una fiesta altruista. Va dirigida al pueblo, para que durante estos días se sienta más vicentino que nunca. Y cuando se finaliza la fiesta de un año ya se empieza a pensar en la siguiente. Además el año que viene se cumplen 600 años de la visita de San Vicente a Llíria por lo que se van a realizar actividades de conmemoración a lo largo de todo el año. Va a ser un año especial para nosotros. -¿Cuál es el papel del presidente de la Cofradía en todas estas actividades? -Soy uno más. Soy un poco más responsable aunque tanto el trabajo como la responsabilidad nos lo repartimos entre todos. Tanto el presidente como los clavarios delegamos en los mayorales a la vez que les dirigimos y guiamos. Supervisamos su trabajo pero se tienen en cuenta las sugerencias de todos. El objetivo de la Cofradía es que cuando acabe la fiesta haya cordialidad y armonía. Después de estar juntos a lo largo de dos años se estrechan lazos. -¿Cuál es su acto preferido de estos días? -La Rogativa es algo que hay que vivir. En ella participan alrededor de 3000 personas y aunque esté lloviendo acompañan al Santo durante tres kilómetros hasta San Vicente. Posteriormente, todos los asistentes participan de un almuerzo distendido, tras el cual, la comitiva acompaña a San Vicente hasta la Iglesia y a mitad camino nos recibe San Miguel, el otro patrono de la ciudad. Es una celebración que no se puede explicar con palabras. Otro de los momentos que más disfruto es el festival de paellas por su gran participación y el buen ambiente que se vive durante su celebración. En esta edición, se prevé la preparación de 160 paellas de las que comerán 1600 personas. -¿Qué puede decir sobre la Cofradía de San Vicente? -Surgió en 1761 por lo que en 2011 cumplirá 250 años de historia. Hasta 1975 fueron unas fiestas en las que sólo participaban tres o cuatro hombres que se encargaban de todo lo religioso. Hasta este año la mujer no empezó a participar de la fiesta con la figura de la clavariesa. Desde este momento las celebraciones han sido cada vez mayores. Ya no sólo se han basado en lo religioso sino que la mujer ha ido incluyendo la fiesta al mismo tiempo. Los que hemos vivido esta evolución somos conscientes del papel tan importante que ha desarrollado la figura femenina en las fiestas de San Vicente. -¿Cómo definiría estas fiestas? -Tremendamente populares. Todos nuestros actos son multitudinarios y ayudan a fomentar la amistad entre los edetanos.