Crecen los hurtos en los supermercados

Algunos establecimientos sufren pérdidas de hasta el 3% respecto a su volumen de facturación

J. MARTÍNEZ| VALENCIA
Varias personas recorren los pasillos de un supermercado de Gandia ./
Varias personas recorren los pasillos de un supermercado de Gandia .

A más necesidad, más robos. Siempre ha sido así y ahora, con la crisis económica, más todavía. En algunos supermercados de la Comunitat Valenciana ya se nota. Profesionales del ámbito de la seguridad privada lanzan la voz de alarma. Alertan de "un incremento de los hurtos de productos de primera necesidad, sobre todo de alimentos, como consecuencia de la crisis económica". El secretario general de la Asociación Patronal Valenciana de Seguridad y Servicios (APVSS), José Luis Roberto, afirma que las cadenas de supermercados tienen un mínimo de personal debido a la difícil situación económica. "Esto hace que sean más vulnerables en lo que a pequeños hurtos se refiere", asegura Roberto. La APVSS agrupa a 16 empresas del sector con cerca de 3.500 vigilantes en activo en la Comunitat Valenciana. "Antes robaban videojuegos, móviles y pequeños aparatos de electrónica. Ahora estos hurtos siguen, pero han aumentado los robos de productos de primera necesidad y de bebidas", asevera Roberto. A la hora de valorar el alcance de los robos, los supermercados no coinciden. Unos dicen que han crecido mucho y otros que muy poco. El responsable de ventas de una cadena de alimentación que opera en Valencia estima que la crisis se ha notado en el último año. Calcula un incremento de hasta el 20% en lo que en contabilidad se conoce como "pérdidas desconocidas" o "diferencia de inventario", es decir, aquellos artículos que desaparecen y hacen que las cuentas no cuadren. Estos hurtos pueden llegar a suponer un 3% del total facturado. Javier Carboneras, es responsable de seguridad de una importante cadena de alimentación en Valencia. "Desde luego, la crisis se nota y mucho. Los hurtos o intentos de hurto han crecido hasta un 40%. Nos hemos encontrado con gente que ha tratado de salir sin pagar corriendo con carros repletos", explicó. Según la experiencia de este trabajador, "prácticamente todos los días hay intervenciones en los supermercados que vigilamos y en un 20% interviene la policía, bien porque los ladrones han agredido a algún empleado o porque se trata de una persona con algún delito pendiente". Durante el año pasado las intervenciones de seguridad en esta cadena de supermercados evitaron pérdidas de 12.500 euros. Asucova agrupa a otras cadenas de este tipo de establecimientos que trabajan en la Comunitat Valenciana. "Las pérdidas de este tipo son más bien pequeñas respecto a la cantidad facturada, bastante por debajo del 1%", explicó Andoni Monforte, director de la agrupación de tiendas de alimentación. Vigilantes y cámaras "Muy pocos de nuestros comercios cuentan con seguridad privada, puesto que existe un número elevado de trabajadores en las tiendas que pueden actuar rápido si se producen intentos de robo", añadió Monforte. Recientemente Asucova envió una circular a sus asociados para comprobar si la crisis había incidido en el robo de productos. "La respuesta fue negativa. No hubo cambios significativos en la cantidad de hurtos", detalló. Los vigilantes y los trabajadores son los que se encargan de que las cifras de robos no sean más altas. Las cámaras de seguridad ayudan y la experiencia de quienes operan en cajas también. "Todos los días detectamos alrededor de una decena de intentos de robo en los puntos de cobro", explicó el responsable de una de estas tiendas. Según otro comerciante de Valencia, "antes los ladrones intentaban llevarse artículos de higiene personal o de bazar. Ahora, con la crisis, hemos comprobado que buscan mucho más bienes de primera necesidad fáciles de ocultar, como pasta, azúcar o bandejas de pequeño tamaño". El 28 de febrero de este año, la vigilante de un supermercado de Valencia sorprendió a dos jóvenes cuando intentaban sustraer productos alimenticios por valor de 75 euros. Las ladronas habían escondido varias bandejas de carne en un carrito de bebé para no pagar en la caja. La vigilante retuvo a las delincuentes hasta que la policía se desplazó al lugar y las arrestó. Los hechos ocurrieron en un supermercado situado en la avenida Maestro Rodrigo, en el distrito valenciano de Campanar. En este mismo establecimiento se produjo otro intento de hurto el pasado 11 de marzo. Un hombre de nacionalidad búlgara escondió tres botellas de ron entre sus ropa, pero fue descubierto poco después, cuando ya había traspasado la línea de cajas. El ladrón ofreció una fuerte resistencia e intentó quitarle la defensa a la vigilante, aunque no lo consiguió. Después de un forcejeo, el individuo logró escapar. La joven responsable de la seguridad del supermercado recuperó dos de las botellas de alcohol. La tercera se rompió al ser lanzada con gran violencia por el delincuente.

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