Machado revive en Rocafort

El pueblo que acogió al poeta durante la República celebra el 70 aniversario de su marcha

MAITE MONTALT| ROCAFORT
La sobrina del poeta, Leonor Machado, junto a la que fue su gran amiga durante su estancia en Rocafort, Amparo Ferrando./
La sobrina del poeta, Leonor Machado, junto a la que fue su gran amiga durante su estancia en Rocafort, Amparo Ferrando.

Ya va subiendo la luna sobre el naranjal. Luce Venus como una pajarita de cristal…" Éstos y otros muchos versos más escritos por Antonio Machado en Rocafort fueron evocados ayer en la población. El municipio recuperó por un día el legado literario y de carne y hueso del escritor. 70 años después de la marcha del municipio del poeta y su familia, así como de su fallecimiento, el apellido y palabras del artista volvieron a pisar la localidad. Leonor Machado, sobrina de este representante de la Generación del 98, que compartió con él su estancia en Rocafort, recordó el tiempo que pasaron en este municipio situado a 20 minutos de Valencia. Antonio Machado vivió en Rocafort desde noviembre de 1936 hasta marzo de 1938, coincidiendo con la capitalidad de Valencia de la II República. Durante su estancia en Villa Amparo desarrolló una importante labor literaria y cívica, colaborando en diversas publicaciones y en los actos culturales organizados por el Gobierno republicano. "A pesar de su delicada salud, subía a la torre de la casa todos los días", relató Leonor Machado, quien explicó así que el paisaje de la huerta y la fina franja de mar que desde lo alto se divisaba inspiraron al poeta en más de una ocasión. La familia de Machado resaltó que el autor era "muy sensible al lugar donde se encontraba" y captó con sus palabras la esencia del entorno que le rodeaba. A pesar de los tiempos difíciles que atravesaba el país, el escritor encontró en Rocafort un remanso de "tranquilidad" para proseguir su obra durante los últimos años de su vida, según indicaba Leonor. Traslado a Rocafort En un primer momento, la familia llegó a la capital del Túria, pero su estancia junto a otros grupos de personas en la Casa de Cultura, situada en la calle la Paz, no permitían a Machado proseguir con su trabajo. De ahí el traslado a Rocafort, donde vivió durante cerca de dos años en una hermosa casa con jardín, rosales, jazmines, acequia, y un porche donde recibió a personalidades como Alberti. Leonor Machado hacía 70 años que no pisaba Rocafort. El evento, en el que se recitó e interpretó parte de la obra de este personaje de la literatura, resultó muy emotivo por la visita de la sobrina del poeta. Pero quizá una de las asistentes al acto más emocionada fue Amparo Ferrando, vecina de Rocafort y amiga de Leonor en su juventud. Hacía 71 años que no se veían. Ferrando, evocó los momentos en que se cruzaba con Machado en Villa Amparo. "Era muy discreto, no hablaba mucho, pero nunca nos dijo nada si armábamos jaleo", señaló esta vecina de 90 años. Leonor recordó las clases de francés que les impartía su tío. "No quería que estuviéramos en barbecho", comentó. De Machado, expuso que no se cuidaba mucho y pasaba largas noches escribiendo en el comedor. El homenaje a Antonio Machado, que tuvo formato de recital, contó con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad y estuvo organizado por los Republicanos de Rocafort, la Asociación de Vecinos Antonio Machado y el Grup Esportiu i Recreatiu de Rocafort. El evento se integra dentro del año Machado (de febrero de 2009 a febrero de 2010) y recuerda la estancia del escritor en la población. En próximas fechas convocarán un concurso de poesía, otro de coros y realizarán una exposición sobre el poeta. Sebastián Bosch, alcalde de la localidad, recordó que en 1979 la Asociación Cultural de Rocafort ya rindió un pequeño homenaje a Machado colocando una placa conmemorativa en Villa Amparo. Ahora, Bosch, apostó por impulsar la divulgación de la obra de este poeta tanto en las escuelas locales como en las de las poblaciones cercanas.