El actor de los 1.000 lenguajes

Diego Braguinsky alimenta su vocación teatral con la compañía Ornitorrincs

MARA CALABUIG| VALENCIA
El actor, escritor y traductor Diego Braguinsky./
El actor, escritor y traductor Diego Braguinsky.

El año en que la Constitución cimentaba nuestra democracia llegó a España Diego Braguinsky, con el apellido heredado de un antepasado ucraniano, un nombre de pila de clásico timbre español, una juventud recién estrenada, y una vocación teatral adherida a su infancia, presta a "persistir al paso del tiempo", según él declara. No permanece, en cambio, el dulce acento de su Argentina natal, trocado ya, después de treinta años entre nosotros, por un castellano impecable y un valenciano sin tacha, oral y escrito, sumándose al dominio del inglés que le permite las más correctas traducciones literarias. Dueño de múltiples lenguajes en el habla y en la interpretación, este hombre orquesta conserva en su rostro una huella suave del niño que fue, y que asoma al cristal de sus gafas con reflejo claro y tinte indagador. Diego Braguinsky supo compagina sus estudios de ingeniería técnica con las primera incursiones en el teatro universitario y amateur. De su paso por la escuela 'teatre a banda' guarda buenos recuerdos y buena formación, con profesores tan cualificados como Carles Alfaro, Rafa Calatayud o Edison Valls. Un sólido aval para ingresar en las actividades teatrales del Instituto Shakespeare, bajo la batuta de Manuel Ángel Conejero, en el reparto de . "Fue el disparadero para la carrera profesional", afirma, que adquirió un giro al entrar en Canal 9 presentando programas como o . "Sin embargo -explica- me propuse no perder el contacto teatral; hacer, al menos, una producción al año. El teatro es la base; es como el alimento esencial que nutre al intérprete, aunque luego añada otros. Y además, contra lo que suele creerse, es un motor tan constante de autocrítica, que se convierte en la vacuna más eficaz anti-vanidad. Te hace estar con los pies en la tierra". Compañía teatral Fundó en 2004 su propia compañía teatral, Ornitorrics, con Pep Chiveli como socio administrativo y Carlos Sanjaime, que comparte tareas de director y actor. Reciente está el eco de , obra del célebre David-Mamet, que Diego adaptó con el título de y que valió muchos premios a su compañía. Nuestro interlocutor aboga por difundir el teatro actual escrito por autores de proyección internacional, que aquí son inéditos. "Me inclino por hacer versiones contextualizadas, de manera que el público pueda reconocerse en asuntos y problemas que realmente son universales. Son auténticos clásicos de hoy; por eso se pueden adaptar con facilidad". Así lo ha hecho en , sobre , original de David Rabe, que Ornitorrinc está representando hasta el 1 de marzo en L'Altre Espai. Esta obra de Rabe se estrenó en Broadway con un reparto estelar: Harvey Keitel, William Hurt y Sigourney Weaver, entre otros. Se llevó al cine como con Sean Penn y Kevin Spacey, cuyo papel es el que ahora interpreta Braguinsky. "Es un personaje cínico, que me ha supuesto un reto como actor. La función es una comedia vitriólica, con diálogos inteligentes, tajantes como cuchillos, de las que ahondan en el público, entre risas y dardos. Percibir claramente la positiva reacción de los espectadores ha sido de lo más gratificante". Autor y escritor, Braguinsky es uno de los artífices de los guiones de , que no duda en calificar de "milagro televisivo, por lo difícil que es la conjunción de tantos factores favorables". La diversidad de sus dedicaciones hace más jugosas las reflexiones de Diego. "La mayoría de actores -confiesa- nos tomamos nuestro trabajo muy en serio. Tenemos un pudor, una exigencia que nos mantiene alerta constantemente". Admite la situación precaria, en general, de la actividad teatral, pero sin lamentos jeremíacos. "Mi compañía no es una empresa comercial. Lo que sacamos lo invertimos. Es lo más honesto que puedo hacer por mi vocación".

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