Los citricultores con mandarina Nadorcott desde antes de 2005 no irán a la cárcel

Dos sentencias firmes desestiman sendas demandas penales y sientan precedente

V. LLADRÓ| VALENCIA

Los citricultores que producen la mandarina patentada Nadorcott, en árboles que plantaron o injertaron con tal variedad antes del 8 de noviembre de 2005, no sufrirán penas de cárcel, según explicaron ayer responsables de la Asociación Valenciana de Agricultores al dar cuenta de dos autos judiciales que desestiman sendas demandas por la vía penal. Las dos sentencias, de la Audiencia Provincial de Valencia y de la de Alicante, en su sección de Elche, se han pronunciado en igual sentido al desestimar las respectivas demandas contra dos citricultores valencianos, a los que la firma de gestión de licencias vegetales Geslive acusó de producir ilegalmente la variedad de mandarina tardía Nadorcott y de haber cometido un delito contra el derecho de propiedad industrial. Este es un nuevo episodio en el largo y conflictivo asunto de la Nadorcott y, como explicó ayer Cristóbal Aguado, presidente de AVA-Asaja, al informar de las dos sentencias, favorables a los citricultores denunciados y a los postulados de la propia organización agraria, el resultado tiene una gran importancia porque se trata de decisiones firmes, contra las que ya no cabe recurso judicial, sientan un precedente y rechazan situaciones de posibles abusos. El abogado defensor de los citricultores afectados, Fermín Rabal, dijo ayer que desde Geslive se generó alarma y temor entre todos los cultivadores de Nadorcott "para que pasaran por donde se les decía", lo que implicaba obligarles a pagar unos de 7 de euros por árbol y condicionarles a vender la fruta sólo a través de determinadas firmas comerciales. Tras estos dos autos desestimatorios, según Rabal queda claro que el cultivo de esta mandarina era libre hasta el momento de concederse a Nadorcott Protection el registro oficial en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales, el 4 de octubre de 2004, e incluso hasta la fecha posterior del 8 de noviembre de 2005, porque entre tanto hubo una suspensión cautelar del registro, a instancias de Fecoav. En consecuencia, quienes cultivan Nadorcott (antes Afourer) desde antes, no cometen delito y sólo se les puede exigir una indemnización 'razonable' que se dirimirá en un juzgado de Madrid y que podría rondar entre uno o dos euros por planta. Los derechos de patente sólo afectan a quienes la cultivan desde noviembre de 2005. La relevancia del proceso de la Nadorcott se centra en que es la variedad que más cara se paga en el campo, a 0,60-0,80 euros el kilo, tres o cuatro veces más que otras mandarinas y naranjas, y a que en un futuro próximo habrá más variedades patentadas y con producciones limitadas y controladas.