Un libro recuerda los más de 100 muertos del bombardeo de Xàtiva

Se cumplen 70 años de un episodio de la guerra civil que marcó la historia local Se cumplen 70 años de un episodio de la guerra civil que marcó la historia local

FULGENCIO TORREMOCHA| XÀTIVA
Gennaro Giordano, oficial que dirigió y voló con la escuadrilla del bombardeo./
Gennaro Giordano, oficial que dirigió y voló con la escuadrilla del bombardeo.

"Eran les 11.30 horas del día 12 de febrero de 1939, domingo, cuando cinco aviones precedentes de la base de Mallorca se acercaron hacia la estación ferroviaria de Xàtiva y dejaban en pocos minutos su carga mortal." Este fragmento pertenece a un libro que recoge una recopilación de artículos sobre la guerra civil española, acompañados por testimonios de protagonistas directos, algunos ya fallecidos. En sus páginas se pueden leer referencias al drama que los xativins y numerosos soldados de diferentes partes de España vivieron aquel trágico domingo. "Hace 70 años, Xàtiva fue el lugar donde se vivió uno de los episodios más triste y sin sentido de la guerra civil española. Apenas faltaban unos días para el fin de la guerra -relata la publicación-, y con un ejército de retirada, la aviación de Mussolini ensayó sus técnicas de guerra que después aplicaría en la segunda guerra mundial". Así lo cuenta uno de los autores y editor del libro, Antoni López. El libro ofrece una lista actualizada de las víctimas, tanto del bombardeo por parte de la aviación nacional en Xàtiva como el de Manuel un día antes. Según los datos que recoge la publicación, el total de víctimas ascendió a 123 muertos, de los cuales 16 fueron mujeres, cinco niños, 31 civiles y 113 militares, muchos de ellos sin poder identificar. Entre los testimonios recogidos figura el de José Bernabeu Ferragut, miembro de la brigada 49 que iba en el tren bombardeado, cuyo relato fue recogido por otro de los autores, Germán Ramírez. "El tema está clarísimo. El bombardeo fue el 12 de febrero a las 11'30 horas. Yo venía en ese tren y en Almansa paró y vino el comandante de la Brigadas, Fernando Gil Ferragut, que era tío mío, y me dijo: 'Vámonos y sube al coche y nos subió a mi y a dos más que eran de Xàtiva". Continúa recordando que arribaron antes que el tren y "llegando a la calle de la Reina se produjo el bombardeo". Bernabeu sigue con su relato y según su testimonio "tengo entendido que el jefe de la escuadrilla, porque iban cinco aviones, era un tal Abel Más, que era cuñado de un tal Castellote de Aielo de Malferit. De eso me acuerdo yo como si fuera ahora". Sin embargo, consta en el libro que otros supervivientes del suceso acusaron a Fernando Gil de ser quien "dio el aviso al enemigo que llegaba un tren cargado de soldados del frente de la Mancha". El autor explica que la Quinta Columna "que era muy activa entonces, lo habría comunicado". Sin embargo, el propio sobrino, José Bernabeu sale en su defensa al negar este extremo, ya que en su opinión, Ferragut "ha hecho mucho por Xàtiva. No creo que fuera a estropearlo ni que lo supiera". Otro de los documentos del libro recoge el testimonio del comisario de transmisiones, Carlos Miralles, quien relató: "Hallándome dirigiendo los trabajos de desescombro y recogida de cadáveres en el lugar que fue depósito de agua, aparecieron al levantar un bloque de muro, cinco cadáveres: una mujer, dos niños y dos soldados". Robert Martínez señala en su capítulo que la crueldad de las escenas descritas se ve refrendada por el testimonio oral "de muchos xativins que recuerdan el bombardeo, haciendo especial incidencia en tres aspectos: el hecho de que de los árboles colgaban cadáveres y restos humanos, el gran cráter abierto en el pavimento y sobre todo el ruido de los aviones". En la publicación no falta una referencia al "erudito" Carlos Sarthou, tal como se le califica, quien en su obra , editado en octubre del 39, comenta que el vecindario, "en gran parte asustado, se trasladó a las casas de campo por no haberse construido aún por el Consejo los refugios para cuya obra cobran impuesto mensual de los carnets y cierra el comercio todas las tardes para que ayude la dependencia". Añade que el comisario "trata de cobardes a los setabenses, y les obliga a regresar a sus casas, so pena de decomiso e incautación de las casas cerradas". Estos contenidos y una amplia referencia a otros episodios fueron expuestos ayer en la presentación del libro que tuvo lugar en la Casa de Cultura con la asistencia de los coautores, entre los que se encontraban Germán Ramírez, Eladi Mainar, Robert Martínez, Ferran Belda, Antoni Martínez, Miquel Molla, Antoni Marzal, Miquel Lorente, Jordi Estellés y Carles Sánchez. xativa@lasprovincias.es

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