Valencia

La encargada de inaugurar la ampliación, que ha supuesto una inversión de tres millones de euros, fue la alcaldesa Rita Barberá, que acudió acompañada de gran parte de su equipo de Gobierno y de gran parte del vecindario, a juzgar por el séquito que la seguía durante el paseo por la zona verde. Desde niños que buscaban una foto hasta mayores que le planteaban los problemas del barrio. La extensión total del parque es de 80.000 metros cuadrados, aunque la zona inaugurada alcanza los 10.900.
Este espacio es un homenaje a la huerta y al pasado árabe de la ciudad, como demuestra el sistema de acequias que permite regar los pequeños campos de cultivo, denominados arriates. De hecho, se alimentan del agua almacenada en una gran alberca. Para llegar a la zona, se atraviesa un amplio palmeral compuesto por 118 ejemplares.
La ejecución total del parque ha corrido a cargo de la concejalía de Urbanismo, aunque desde ahora la gestión recaerá en la delegación de Parques y Jardines. Una vez terminada la ejecución, sólo quedará pendiente la restauración de tres inmueble históricos situados en el interior. La Casa Lluna, que se destinará a un centro para personas mayores, la Casa Voro, que se convertirá en un centro de juventud, y la vieja fábrica de aceite, para la que ya existe un proyecto de rehabilitación, según confirmó ayer la propia Barberá.
Cuando la alcaldesa acude a una inauguración, vuelve a despacho con los bolsillos llenos de peticiones vecinales. Ayer, algunos residentes criticaban la situación en que ha quedado su edificio. Se trata del inmueble de la avenida Portugal que se empotra en la zona verde y que queda fuera de ordenación ya que el suelo está grafiado como un jardín. Esto hace que los vecinos no tengan la posibilidad de vender o hipotecar la vivienda, lo que ha motivado que pongan el asunto en manos de sus abogados. Al estar incluido en la zona verde, ha sido necesario vallar la parte del parque que recae a la zona para evitar que la gente se cuele fuera del horario de apertura. Mientras, los vecinos piden soluciones.







