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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

La Safor

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Municipios como Tavernes, Oliva y Piles intensifican la vigilancia en los huertos para evitar hurtos
03.02.09 -

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No terminan las preocupaciones para los agricultores de la comarca de la Safor. A la pérdida de buena parte de la cosecha de cítricos por culpa del último vendaval, que tiró a tierra la mayoría de las naranjas, hay que sumar ahora el robo de la fruta caída.

Los ladrones acuden a los campos para sustraer el género y, posteriormente, venderlo sin ninguna garantía pese a que la naranja que está en el suelo no se puede comercializar, tal y como ocurre con la que se ha quedado en el árbol dañada por el rameado. De hecho, existen numerosas fruterías que venden a precios de saldo naranjas y mandarinas a granel, sin marca y sin normalizar, que denotan que han llegado directamente de los campos sin pasar por los canales legales habituales.


Tavernes frena la picaresca
Tavernes de la Valldigna y Almoines son los primeros municipios que han sufrido hurtos. El Consell Agrari Municipal de Tavernes ha emitido un comunicado a través del cual recuerda a la población que está prohibida la entrada en las fincas rústicas cultivadas de cítricos así como recoger las naranjas caídas sin la autorización del propietario de la parcela.

Este anuncio trata de frenar la picaresca de algunos, ya que se han dado casos en los que ciertos individuos han recogido frutos del suelo sin autorización de los propietarios. Este hecho, aparte de significar un robo de la fruta, supone una pérdida para los propietarios que tienen aseguradas sus cosechas.

El concejal responsable del departamento de Agricultura de Tavernes de la Valldigna, Mario Enguix, explicó que en los campos asegurados no se puede retirar la fruta, ya que para que los propietarios cobren su indemnización es necesario que pase un perito y compruebe en el lugar la pérdida de la fruta.

"Si alguien se lleva la fruta no hay prueba alguna para valorar la pérdida en los campos", manifestó. Y es que hay individuos que se dedican a recoger el fruto del suelo y si son sorprendidos aseguran que se han equivocado de huerto.


Más vigilancia
Para frenar este pillaje, el regidor Enguix señaló que desde el Consistorio Municipal se ha intensificado la vigilancia sobre los campos de cultivo de la Valldigna. En Almoines, hace unos veinte días, robaron al propietario de la finca el Trinquet unas 20 toneladas de naranja que ya tenía apalabradas para su recolección y posterior venta. Según las hipótesis que se han planteado se necesitaría una cuadrilla de unas ocho personas trabajando a destajo durante uno o dos días para recolectar todas esas naranjas.

También sería necesario un camión de los más grandes para poder cargar toda la fruta que posteriormente se vende a precio de saldo en algunas fruterías de la Comunitat Valenciana. Otras poblaciones de la comarca que no han detectado robos han comenzado a tomar medidas para prevenirlos.

Este es el caso de municipios como Tavernes, Oliva o Piles, los cuales han intensificado la vigilancia policial en huertos y en caminos rurales.

El concejal delegado de Agricultura del Ayuntamiento de Oliva, Vicente Santacatalina, manifestó ayer que pese a que no tiene constancia de robos en los huertos del término municipal de Oliva, "la brigada rural está controlando los campos y está situándose en los puntos estratégicos en los que pasa la gente para impedir las sustracciones de las naranjas caídas". En Oliva, "hay muchos cítricos en tierra, alrededor de un 35%, lo que agrava el año para los agricultores de este municipio".

En Piles se ha duplicado el servicio de la Policía Rural en todos los caminos rurales del término para prevenir los robos, según aseguró el alcalde de la población, Vicent Ciscar.

En Xeraco, tal y como indicó la máxima autoridad municipal, Ferran Bofí, hay un guardia rural que se dedica específicamente a sondear los huertos. "En un pleno municipal ya solicitamos a la Conselleria de Agricultura y al Ministerio de Medio Ambiente ayudas económicas para hacer frente a los problemas que está atravesando el sector agrícola".

Por su parte, el delegado de la Asociación Valenciana de Agricultura (AVA) en Ròtova, Juan Faus, indicó que el último temporal ha hecho mucho daño a las variedades oroval y navel late. "Las navelinas no las han querido y muchas están por cultivar", subrayó.

lasafor@lasprovincias.es
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