El discurso de Aznar escuece en el PPCV

Las alusiones del ex líder de los populares al exceso de protagonismo del poder autonómico contrastan con el creciente peso político de Camps como barón territorial

J. C. F.| VALENCIA
José María Aznar, durante el congreso del PP en Valencia./
José María Aznar, durante el congreso del PP en Valencia.

El ex presidente del Gobierno José María Aznar aprovechó su discurso el martes en el acto de investidura como doctor Honoris Causa por la Universidad Cardenal Herrera CEU para cuestionar el creciente poder autonómico frente al debilitamiento del Estado. "Un Estado con un poder descentralizado no funciona", dijo. En su discurso, el presidente de honor del PP subrayó que el modelo autonómico "no debe comprometer la fortaleza del Estado". La tesis del ex líder del PP no es nueva. Su discurso, especialmente desde 2004, ha ido acercándose hacia una cierta de los poderes autonómicos, en general, y de los nacionalismos excluyentes, en particular. El peso político de algunos partidos nacionalistas, y las malas relaciones con el PP en su última etapa como líder del partido, no son ajenas a esa concepción. Pero esa tesis no hizo demasiada gracia ayer en las filas del PP valenciano. No es que la formación que lidera Francisco Camps pueda ser tenida en ningún caso por peligrosamente nacionalista, pese a que con motivo de la declaración de Ares del Maestre o durante el proceso de reforma del Estatuto de Autonomía ya hubo quién se atrevió a sostener esa tesis. Si por algo se ha caracterizado el presidente de la Generalitat en sus discursos, y con más ahínco si cabe durante los últimos meses, ha sido por defender criterios de igualdad para todos los españoles. El debate sobre la financiación, y su planteamiento de que todos los ciudadanos, sea cual sea su región, reciban lo mismo por los mismos servicios prestados así lo confirma. Barón territorial Otra cosa es que Camps haya ido ganando peso político de forma progresiva como barón territorial. El congreso nacional del pasado mes de junio es el mejor ejemplo. El líder del PP valenciano fue determinante a la hora de que Rajoy garantizara su continuidad como líder del partido, así como para evitar la presentación de alternativas. Pero dicho eso, algunos dirigentes del PP valenciano admitieron ayer que las críticas planteadas por Aznar el pasado martes durante su intervención con motivo del desarrollo del Estado de las autonomías son excesivas. A juicio de estos dirigentes, consultados por este diario, la posición del ex líder del PSOE parece querer cuestionar la totalidad del desarrollo autonómico, cuya valoración global no puede realizarse -advirtieron- tomando únicamente como ejemplos los casos de Cataluña y el País Vasco. A juicio de algunos cargos públicos del PP valenciano, Aznar parece empeñado en protagonizar discursos que en nada benefician las opciones de Mariano Rajoy. El actual líder del PP se ha caracterizado, en especial desde que el pasado mes de junio fue ratificado como líder del partido -con el apoyo determinante de Francisco Camps- por un giro en su estrategia política. El discurso agresivo de Aznar ha dejado paso, y así han coincidido todos los analistas en describirlo, a un tono mucho más relajado, que sin dejar de denunciar las decisiones en las que el Gobierno del PSOE hace más evidentes que está presionado por partidos nacionalistas, no cierre al mismo tiempo la posibilidad de llegar a acuerdos de Gobierno o plantear alternativas políticas a medio y largo plazo. Los dirigentes del PP valenciano consultados por este diario entienden que lo que está en debate, una vez más, son los dos modelos de dirección del partido: el que apuesta por poner el acento en lo negativo y hace bandera de la radicalidad, y el que, sin dejar de denunciar al PSOE, trate de enviar un mensaje más en positivo, dirigido a no romper relaciones con el resto de partidos y hacer imposible las posibilidades de gobernar excepto en el caso de lograr una mayoría absoluta. En el seno del PP valenciano se respalda la estrategia puesta en marcha por Rajoy. Y algunos dirigentes de la formación que lidera Francisco Camps ven imprescindible que todos los cuadros del partido tengan un mismo discurso, y no protagonicen intervenciones que puedan ser entendidas como un cuestionamiento hacia las tesis del presidente nacional del PP.