Gandia investiga si el trasvase de arena daña dunas protegidas

La Conselleria de Medio Ambiente pide la inspección después de recibir una denuncia contra las obras

M. C.| GANDIA
Las obras de trasvase de arena que están desarrollándose en la playa de Gandia./
Las obras de trasvase de arena que están desarrollándose en la playa de Gandia.

Agentes de la Policía Autonómica, a petición de la subsecretaría de la Conselleria de Medio Ambiente, investigarán la extracción de arena que el Ministerio de Medio Ambiente está llevando a cabo en la playa de Gandia, para trasvasar unos 200.000 metros cúbicos de áridos hacia las playas del sur de la Safor. La inspección comenzará en las próximas semanas y como resultado de las investigaciones la Policía Autonómica emitirá un informe con la resolución que adoptará la Conselleria al respecto de los trabajos. Hasta entonces, el PP local confía en que el gobierno local "contacte con el Ministerio de Medio Ambiente para exigir la paralización inmediata de las obras", declaró ayer la concejala popular Carla Ripoll. Esta indicó que fue su grupo quien informó a la Conselleria y pidió que se investigarán las actuaciones que se llevan a cabo en la playa, "junto a la zona LIC que constituye el cordón dunar de l'Ahuir". Fuentes de Conselleria señalaron que se ha activado el protocolo habitual, como en cualquier caso en el que puede existir amenaza a una zona protegida. Desde el Consell confirmaron que les ha sido remitida una denuncia sobre los trabajos de extracción de áridos en la Platja Nord y, según señalaron, lo preceptivo en estos casos es movilizar a la Policía Autonómica para que investigue los hechos y detalle las actuaciones que se están llevado a cabo, y si éstas atentan o no contra la zona LIC cercana. Lo que sí se puede afirmar es que los trabajos no cuentan con el estudio de impacto ambiental que tiene que redactarse de forma previa al inicio de las obras, según lo estipulado por la legislación autonómica en materia de medio ambiente. Así lo señaló Ripoll, quien recordó que la polémica por el trasvase de arena se remonta al año 2005.