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Vida y Ocio

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Valencia descubrió en 1909 los concursos de belleza, las competiciones de fútbol y el funicular
07.01.09 -

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Cuando arranca un año, casi nada se sabe de lo que deparará. Pero de 1909 se conocía que, en Valencia, iba a ser un gran año. En mayo comenzaba la Exposición Regional Valenciana, el primer proyecto común de interés general que pusieron en marcha las tres provincias. Esta gran primera vez fue, no obstante, seguida de muchos otros estrenos para la capital del Turia.

El certamen, que reunió a 1.500 expositores, cobijaba bajo un mismo paraguas al comercio, la industria, la agricultura y las bellas artes. Era, también, pionero en ello.

Los valencianos de entonces no disfrutaban de las competiciones futbolísticas actuales. Ni la Liga española y, ni mucho menos, la Champions League, la Copa de la UEFA o el Mundial de Clubes existían. La competición española, por ejemplo, no nació hasta 1928.

Pero 1909 marcó un hito futbolístico en Valencia. En septiembre, se fundó la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, no con ese nombre sino con el de Federación Regional Valenciana de Clubs de Football. Este anglicismo denotaba que el deporte todavía estaba muy vinculado a Inglaterra, de donde se importó hacia 1905 por parte de comerciantes de naranjas ingleses y fue impulsado después por el Padre Viñas en los Salesianos.

En las pistas instaladas en el recinto de la Exposición Regional se enfrentaron el Barcelona, la Gimnástica de Madrid, el Español de Barcelona y el Club Valencia. Fue el primer gran torneo de entidad que se disputó en la ciudad.

Pero el fútbol no fue el único deporte del que disfrutaron los visitantes de la Exposición Regional. Las calles de Valencia acogieron la primera carrera ciclista. Además, la Gran Pista del recinto se convirtió en el primer velódromo para pruebas ciclistas y acogió también el primer torneo motociclista.

Parte de los 164.000 metros cuadrados del recinto ferial que se extendía desde la Alameda hasta superar la actual calle Micer Mascó se dedicaron al automóvil. Durante el certamen se celebró una gran concentración deportiva de vehículos. En una de las pistas se instaló una rampa (balancín) por la que desfilaban los coches, que además debían superar los diferentes obstáculos de una yincana. Las evoluciones de los vehículos, en los que iban sentadas damas ataviadas como era moda en la época -amplios vestidos, sombrero e incluso sombrilla-, eran seguidas por numeroso público.


Concurso pirotécnico
Los valencianos fueron, además, testigos de nuevos espectáculos. En 1909 se organizó el primer concurso internacional de pirotecnia. Ricardo Caballer y Hermanos Brunchú fueron dos de las empresas que resultaron premiadas por llenar de luz y color el cielo de Valencia.

También lucieron, pero en otro nivel, las "señoritas", como se las denominaba en la época, que desfilaban en la pasarela de moda. Valencia acogió el primer concurso de belleza en España.

Para los amantes de las emociones fuertes, sobre el cauce del Turia se instaló un funicular con dos carriles. Discurría en paralelo a la pasarela, otra de las infraestructuras que se construyeron con motivo de la Exposición Regional, y fue una atracción muy concurrida por el público.

Y si se trata de avances tecnológicos hay que incluir el tapis roulant, especie de cinta mecánica que se instaló en el lateral derecho del Palacio de la Industria (actual edificio de Tabacalera), y servía para subir con mayor comodidad al primer piso del recinto ferial. El promotor de la que se considera como la primera escalera mecánica que se instaló en Valencia -tenía 25 metros de largo y uno de ancho y barandilla acristalada- fue el empresario José Ramón Condesa. En Paterna, el valenciano Juan Olivert sobrevoló el cielo pilotando el biplano conocido posteriormente como Olivert-Brunet.

Fue el 5 de septiembre y se considera el primer vuelo con motor realizado en España. Apenas duró 60 segundos, pero hizo historia.


Fabricación de un aeroplano
El valenciano encargó al ingeniero barcelonés Gaspar Brunet la fabricación de un aeroplano que quería mostrar en la Exposición Regional. Pero fue más allá. Con el apoyo del Ayuntamiento de Valencia -donó más de 20.000 pesetas para que sufragara los gastos de transporte a la Exposición, comparara el motor y las hélices del biplano- y el militar, se localizaron unos terrenos próximos para realizar el vuelo.

Fue en la base militar de Paterna. Allí, a alrededor de las cinco de la tarde, los ciudadanos pudieron admirar de cerca la tecnología punta de principios de siglo.

El aeroplano pesaba 200 kilos en vacío (el doble en despegue) y tenía una envergadura de 10 metros. Según cuentan las crónicas, el avión alzó el vuelo durante casi 50 metros.

Algunos relatos llegan a ser muy fieles, y describen incluso la vestimenta de Olivert -cazadora de dril, pantalón, polainas de cuero y gorra tipo marina.

En la lista de primeras veces también hay que incluir una exposición filatélica, pionera en España, y el estreno de la iluminación eléctrica de forma masiva. En el recinto de la Exposición se instaló una fuente luminosa, un arco eléctrico repleto de bombillas que iluminaba un paseo, entre otras instalaciones.

La Exposición Regional fue, además, el germen de lo que, a partir de 1917, fue Feria Valencia, un recinto para fomentar la actividad comercial. También se desarrollaron en Valencia infraestructuras demandadas por los valencianos, pero que tras el evento aún tardarían años en llegar: un auditorio musical, un casino con restaurante y salon de baile, un estadio deportivo para competiciones o una sala para cine, teatro y otros espectáculos.
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