Villalonga cierra viejas heridas

La Comisión de Memoria Histórica centra sus esfuerzos en recuperar los restos de la ex alcaldesa Rosa Estruch tras dar sepultura al primer edil fusilado en 1941

ÓSCAR DE LA DUEÑA| GANDIA
El entierro de Ernesto Botella reunió a decenas de amigos y familiares./
El entierro de Ernesto Botella reunió a decenas de amigos y familiares.

La Comisión Local de Memoria Histórica de Villalonga ya ha cumplido uno de los objetivos para los que fue creada: conseguir que los restos del alcalde Ernesto Botella Gisbert, fusilado en 1941, descansen en el cementerio municipal. Pero el trabajo del colectivo no culmina aquí, ya que ahora dedican sus esfuerzos en lograr que el cadáver de la ex alcaldesa Roseta Estruch sea enterrado en el municipio. Estruch fue la máxima autoridad en el año 1938, pese a su juventud. Sin embargo, sólo estuvo al frente la Corporación unos meses. Aun así supo ganarse la confianza de sus vecinos y aún muchos la recuerdan con cariño. La que fuera primera edila por el Partido Comunista fue arrestada y detenida por las tropas franquistas. Permaneció durante años internada en un sanatorio de la Malvarrosa a causa de una enfermedad y falleció en el año 1978. Sus restos se depositaron en una fosa junto a decenas de cadáveres de otras épocas y eso complica la labor de la Comisión. "Esta enterrada junto a muchos otros debajo de un jardín, eso complica su recuperación, pero vamos a realizar todos los esfuerzos que sean necesarios para que Estruch descanse en Paz en Villalonga", indicaron desde el colectivo. Sin embargo, los forenses del grupo de investigadores Paleolab (perteneciente a la Universitat de València), que trabajan en la apertura de fosas comunes de la guerra civil y el franquismo en toda España no son tan optimistas. Desde el organismo creen que la exhumación de restos en enterramientos de grandes dimensiones son "una vía muerta". Explicaron que si en la necrópolis se contabilizan más de 10.000 cadáveres y son pocos los familiares que solicitan los restos de sus seres queridos, no se pueden sacar todos para encontrar unos cuantos. Pero hasta que hayan avances en la vuelta de Estruch, la comisión tiene que conformarse con que Botella descanse junto a los suyos. Los restos llegaron este miércoles. Allí le esperaban viejos amigos y familiares para darle el adiós definitivo. Botella fue fusilado en 1941 por decisión de un Consejo de Guerra y fue enterrado en Paterna hace 67 años. Ahora gracias a la Comisión y el Ayuntamiento se consiguió transportar su cuerpo hasta el camposanto. Por tanto, el municipio de la Safor de Villalonga se ha convertido el en el primer municipio de la Comunitat que ha recuperado los restos de un vecino que murió durante la guerra civil desde que el juez Baltasar Garzón abriera el proceso para elaborar el listado de desaparecidos en el conflicto bélico y, si los familiares lo solicitaban, trasladarlos.

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