La carretera de Polinyà a Alzira acumula 23 bandas sonoras en un kilómetro

Los vecinos muestran su indignación y piden que se rectifique la obra hecha esta semana

MANUEL GARCÍA| POLINYÀ DE XÚQUER
Un coche atraviesa uno de los badenes que obligan a reducir la marcha en las cercanías de Polinyà de Xúquer./
Un coche atraviesa uno de los badenes que obligan a reducir la marcha en las cercanías de Polinyà de Xúquer.

Una auténtica odisea. Así se puede catalogar la obra que la empresa Franjuán está realizando en la carretera entre Polinyà de Xúquer a Alzira propiedad de la Diputación de Valencia. En algo más de un kilómetro de distancia, en concreto en 1.300 metros, los usuarios de la vía deben hacer frente a nada menos que 23 obstáculos de todo tipo. El propio alcalde de la localidad de la Ribera Baixa, Vicente Navarro, fue uno de los primeros en sufrir, esta misma semana, los rigores de una carretera que se convierte en una pesadilla para quienes deben conducir desde la Ribera Baixa hasta ciudades como Alzira. Navarro explicó que, según el informe realizado por parte de la Policía Local de su municipio, existen 17 bandas sonoras de unos 30 centímetros de ancho por unos cuatro a siete centímetros de profundidad hasta pasar la Granja. Además, en el sentido de Alzira a Polinyà, es decir, en sentido contrario, se han colocado seis badenes de caucho o goma. El informe policial también resalta que en ambos sentidos existe señalización en la que se advierte de la presencia de las bandas sonoras, así como señal de circulación regulada por semáforos. Pero esta medida que busca reducir la velocidad en esta carretera no ha sido bien aceptada por los usuarios de la misma, más bien al contrario. Francisco, uno de los que ayer circulaba por la misma, explicó que, "la primera vez que pasé iba un poco rápido y me di un golpe fuerte. Tuve miedo de que al coche le hubiera podido pasar algo". Posteriormente, al conocer que las bandas sonoras eran de una profundidad que calificó de "excesiva", "ya iba más despacio, pero entonces los conductores que son un poco más nerviosos se me acercaban mucho y alguno estuvo a punto de golpearme por detrás". Así, añadió que las obras "deben rectificarse. No puede ser que por creer que están haciendo una mejora en una carretera que ya es mala de por sí, nos hagan esta chapuza. Es apenas un kilómetro, pero se hace larguísimo". El alcalde recordó que la empresa Franjuán está realizando obras sobre el cruce de la carretera CV-505 a la altura del puente de Albalat de la Ribera. Por eso, se han hecho estas actuaciones para limitar la velocidad. Sin embargo, reconoció que está habiendo "numerosas quejas de los vecinos de Polinyà, usuarios habituales, por la contundencia de estas actuaciones". Así, señaló que, por una parte, "algunos vehículos corren el riesgo de sufrir daños en neumáticos y sistemas de amortiguación. Incluso alguno de ellos se ha visto afectado". Por otro lado, "la lentitud de algunos vehículos está provocando situaciones de riesgo para otros conductores por el nerviosismo que se genera". En opinión del primer edil, "la señalización es insuficiente hacia Algemesí y no corresponde con lo que se encuentra". Asimismo, "y para mayor malestar del vecindario, no se ve ningún tipo de actividad por parte de la empresa". "No nos han dicho nada" El primer edil manifestó ayer su indignación "porque no nos han dicho nada", por lo que ha tomado la decisión de enviar una carta al área de Carreteras de la Diputación de Valencia para informarles de este problema. "Además, se da la circunstancia de que es una zona que soporta un gran movimiento de camiones, por lo que los coches que vayan detrás pueden ponerse nerviosos y adelantar donde no deben con el riesgo que supone", explicó. Esta situación "es incluso más grave en las horas punta a la hora de entrada y salida de los trabajos, cuando se acumulan más coches y, a causa de estos badenes y bandas sonoras, se forman unos atascos bastante grandes". José Luis, otro vecino de la población, explicó a LAS PROVINCIAS que ha de usar diariamente la carretera para ir trabajar "y si siempre era un desastre ahora con esto se han cubierto de gloria. ¿A quién se le ha ocurrido hacer esto? Es un verdadero peligro. Espero que las quejas del alcalde sirvan de algo y que se realice la mejora de estos badenes cuanto antes. No hay derecho a que sigamos soportando unas carreteras bastante malas y encima ahora nos encontremos con este tipo de sorpresas". Este afectado afirmó que, si por él fuera, "no dudaría en tomar medidas de presión para que mejoren de una vez las carreteras de la Ribera Baixa que, en su gran mayoría, son un auténtico peligro y un desastre para todos". laribera@lasprovincias.es