Los institutos piden que la moratoria sea larga porque es "imposible" dar Ciudadanía en inglés

Padres, profesores y sindicatos exigen negociar con Camps y que sus compromisos sean por escrito

CONCHA RAGA| VALENCIA
Los estudiantes de Informática ante la Delegación del Gobierno en la manifestación celebrada ayer en Valencia./
Los estudiantes de Informática ante la Delegación del Gobierno en la manifestación celebrada ayer en Valencia.

Una moratoria de largo plazo, un compromiso por escrito del Consell y negociar directamente con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, son las tres premisas que han establecido directores de instituto, padres y sindicatos para sentarse a hablar con la Administración sobre la propuesta de aplazamiento para impartir Ciudadanía en inglés. Se da la circunstancia de que estos mismos colectivos que ahora imponen condiciones fueron los que solicitaron a la Conselleria de Educación que se aplicara una moratoria a la orden del Consell. En tan sólo tres días los planteamientos han sufrido una rápida evolución. El lunes los representantes de los padres, profesores y alumnos, componentes de la Plataforma per l'Ensenyament Públic, pidieron a la secretaria autonómica de Educación, Concha Gómez, la aplicación de una moratoria para impartir Ciudadanía en lengua extranjera. Una vez elevada la petición a instancias superiores, el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, anunció el martes en los pasillos de Les Corts que estaba dispuesto a sentarse a escuchar la propuesta y los términos de la misma. La respuesta fue bien recibida por los diferentes estamentos educativos, pero sólo en principio porque, un día después llegaban las matizaciones a la, al parecer, mano tendida del conseller. Planes plurilingües Así se puso de manifiesto en las reuniones que se celebraron ayer a diferentes niveles. Los representantes de los directores de instituto mantuvieron un encuentro con la secretaria autonómica de Enseñanza, Concha Gómez. La convocatoria, realizada con mucha antelación para valorar las últimas instrucciones de la Conselleria sobre cómo se debe impartir la polémica asignatura, tuvo como eje central del debate la posible moratoria para dar en inglés la asignatura. Los directores de los centros de Secundaria se mostraron muy favorables a que se posponga la orden del Consell, si bien reclamaron que se dé un plazo largo para su aplicación definitiva. En esta línea se pronunció Vicent Baggetto, presidente de la Permanente de Directores, quien exigió que la demora sea "a medio o largo plazo" justificando la petición en el hecho de que, por ahora, "es imposible cumplir la orden para impartir Ciudadanía en inglés" . Baggetto añadió que el sistema escolar valenciano no está preparado en estos momentos para asumir una asignatura completa en lengua extranjera "ni por parte de los alumnos ni de los profesores". Los directores remitirán a la Conselleria propuestas sobre la moratoria. Este sector de la enseñanza mostró su convencimiento de que la implantación de una materia en lengua extranjera "debe responder al diseño de planes plurilingües y con la disposición de los centros". Gómez les aseguró que la Administración cuenta ya con ideas sobre el posible aplazamiento, aunque "no ha querido avanzar detalles ya que no somos un agente negociador", explicó Baggetto. Los directores también exigieron a Educación que reconozca que la asignatura "no se está dando en inglés" y que se analice, a partir de la actual situación, que hay un "déficit en la enseñanza de idiomas". Pero no son los únicos que ponen condiciones antes de sentarse a hablar. Los integrantes de la Plataforma per l'Ensenyament Públic, titulares de la propuesta de moratoria cuya negociación asume la Conselleria de Educación acordaron, oficialmente ayer, mantener la manifestación del día 29 y la huelga del día 17 de diciembre, así como los encierros en los institutos "pese al intento de moratoria", señaló Gemma Piqué, portavoz de la Plataforma. Este colectivo pidió también que la negociación sea con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como "responsable máximo de la política educativa y llegar a un acuerdo por escrito". Ayer mismo presentaron en Presidencia un nuevo escrito dirigido a Camps reiterando los puntos reivindicativos y solicitando una contestación formal sobre cada uno de ellos. "No es aceptable que nos haya recibido la secretaria autonómica de Educación, Concha Gómez, en su nombre y nos conteste a través de los medios de comunicación, de una manera confusa, el conseller de Educación", indicó Piqué. La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, no ha permanecido ajena a la polémica. En declaraciones a Efe puso de manifiesto que se "alegraría mucho" de que la moratoria que estudia negociar el Gobierno valenciano fuese "útil" para tratar de "clarificar una situación que debe ser la opuesta a la que debemos tener en nuestros centros escolares". Para Cabrera , cualquier decisión que pueda tomar una Administración educativa "que entorpezca el buen desarrollo" de una asignatura es "atentar contra elementos básicos y decisivos de lo que debe ser la educación en los centros". El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, reivindicó ayer, tras inaugurar nuevos institutos, el trabajo desde perspectivas tranquilas y sosegadas dentro de un sistema democrático de diálogo". La próxima semana habrá reuniones con las organizaciones de padres y madres y con los sindicatos.