Algemesí rehabilitará la fachada y el campanario de su Basílica tras detectar grietas

El alcalde afirma que se trata de una labor "preventiva" para evitar que haya desprendimientos

MANUEL GARCÍA| ALGEMESÍ
La grúa que se colocó para acceder al campanario de la Basílica./
La grúa que se colocó para acceder al campanario de la Basílica.

La Basílica de San Jaime Apóstol de Algemesí se verá sometida a un proceso de limpieza y mejora general tras haberse detectado diversas deficiencias principalmente en la fachada del histórico edificio. Vicent Ramón García Mont, alcalde de la ciudad, explicó que la ultima restauración "se realizó hace unos 20 años. Se lavó la cara a la Basílica. Ahora, después de este tiempo, en algunas zonas han aparecido fisuras y grietas". Además, en la fachada han crecido arbustos, plantas e incluso una higuera, que en nada benefician al edificio. "Este verano ya quitamos varias, pero hoy (por ayer), los bomberos, acompañados del arquitecto municipal, han subido para conocer más de cerca el estado real tanto de la fachada de la basílica como del campanario". Recientemente, "llamamos al 112 para informar de que había piedras que podrían estar algo sueltas tanto por la erosión como por las últimas lluvias. En principio no hay demasiado peligro de que puedan caer, pero preferimos iniciar ahora esta labor preventiva". De este modo, tras comprobar más de cerca el verdadero estado tanto de la fachada como del campanario, los técnicos municipales realizarán un informe que determine exactamente qué medidas se han de tomar para que el paso del tiempo no siga afectando a este histórico edificio, uno de los más importantes de la comarca de la Ribera. "Queremos que en un futuro se pueda evitar que haya graves problemas de desprendimientos, por lo que actuamos antes de que pase nada", explicó el primer edil. García explicó que fue la propia parroquia la que solicitó la colaboración del Consistorio para evitar el agravamiento de los daños, "y les hemos puesto a nuestros técnicos a su alcance para que se desarrolle la reforma". Respecto a los fondos que serán necesarios para la restauración, que se determinarán más exactamente cuando el informe de los técnicos esté elaborado, el primer edil afirmó que ya ha mantenido alguna reunión preliminar con responsables de la Conselleria de Cultura. Pero si la situación de la fachada necesita mejorarse, parte del interior del templo también será objeto de la atención del Consistorio. García explicó que en la capilla existe una grieta "desde hace muchos años". Al desconocer si la fisura avanzaba o no, desde el Consistorio se optó por colocar "un testigo que nos indicara precisamente esto y también actuaremos en ella", explicó el alcalde. "Insisto en que no hay un peligro inminente de caídas, sólo queremos impulsar una reforma integral de la Basílica para que, acontecimientos como las últimas lluvias, no agraven en demasía los problemas que pueda haber por el paso del tiempo", agregó. Segunda mitad del siglo XVI Según señala la guía de patrimonio editada por la Mancomunidad de la Ribera Alta, la Basílica de San Jaime se construyó en la segunda mitad del siglo XVI (1550-1580) alrededor de la primitiva parroquia existente, el recinto que actualmente se encuentra a los pies de la iglesia y que se conoce como Capella de la Comunió. Ya en enero de 1986, el Papa Juan Pablo II le concedió al edificio el título de Basílica. La portada principal es de estilo renacentista-plateresco sobre el arco de la cual descansa un atrevido campanario del siglo XVIII (1703) que tiene más de 50 metros de alto y ocho de ancho. La portada presenta además uno de los principales atractivos para el visitante por su programa iconográfico: en el cuerpo inferior, San Vicente Ferrer, a la izquierda, y San Vicente Mártir, a la derecha, que dejan el espacio central a San Jaime. En el cuerpo superior están San Onofre y la Mare de Déu de la Salut. Ya en el interior del templo hay una gran nave gótica de tres cuerpos con capillas laterales reformada en los siglos XVI y XVII, época a la que también corresponde el altar mayor, que está considerado como una de las joyas que ofrece este conjunto arquitectónico, uno de los más importantes de la Ribera. laribera@lasprovincias.es