El entorno de Alarte da por hecho que Madrid anulará las primarias por vulnerar los estatutos

La primera reunión ordinaria de la nueva ejecutiva convocará los congresos provinciales

M. GORDILLO| VALENCIA
Vista general del plenario del congreso durante el debate de la ponencia./
Vista general del plenario del congreso durante el debate de la ponencia.

La propuesta estrella del frustrado candidato a la secretaría general del PSPV, Ximo Puig, podría quedarse en agua de borrajas. La inclusión del sistema de primarias para la elección del líder de los socialistas valencianos no se corresponde con lo que contemplan los estatutos federales, aprobados en el congreso del PSOE celebrado en julio. Este argumento fue utilizado ayer por algunos miembros de la candidatura del ya secretario general, Jorge Alarte, para asegurar que la iniciativa no saldría adelante.

El pleno del congreso aprobó ayer la enmienda, votada el día anterior, por la que "la elección de la secretaría general se llevará a cabo por sufragio universal secreto entre todos los militantes". Se trata del llamado sistema de primarias, tan de moda en los últimos tiempos que hasta el PP lo adoptó tras su congreso nacional.

Sin embargo, este mecanismo choca con el contemplado en los estatutos del PSOE, que fijan que dicho proceso se realizará "mediante voto individual, directo y secreto de todos los delegados y delegadas del congreso del ámbito respectivo". Es decir, que no sólo se refiere a los cónclaves estatales, sino que se hace extensivo a todos los niveles.

Dada esta diferencia de criterios, serán los órganos de dirección federales los que tengan que pronunciarse sobre la validez o no de la enmienda valenciana. Desde el entorno de Alarte se daba por hecho ayer que Ferraz (sede del PSOE) tumbaría la propuesta. No escondían su alegría ante esta posibilidad, ya que era una de las iniciativas más importantes de Ximo Puig en el congreso. Los afines al secretario general vincularon el interés del primer edil de Morella por enmendar la ponencia ilimitadamente en la batalla estatutaria que también libró la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en el congreso nacional del PP.

A pesar de ello, los delegados de Puig valoraron muy positivamente el debate de la ponencia, a la que se incluyó una buena de las enmiendas que éstos habían presentado, incluida la que hacía referencia al nombre. El viernes, en comisión, se aprobó mantener la denominación de Partit Socialista del País Valencià, decisión que ratificó ayer el 94% del plenario del congreso.

La gran mayoría de compromisarios también se pronunció en contra del "giro al centro" que sugería la ponencia, aunque fue difícil enmendarlo porque el redactor de esta parte del documento, el portavoz socialista en Les Corts, Ángel Luna, se había cuidado de no mentar dicho viraje expresamente. Sí que se aprobó suprimir la expresión "refundación del partido". El apartado titulado "Elaborar una mayoría de progreso" incorporó 36 conceptos del cerca de millar de enmiendas presentadas, por lo que recibió el apoyo unánime de todos los delegados, excepto uno.

La segunda comisión, "Un modelo progresista para una sociedad avanzada", incorporó 790 enmiendas. Entre las más destacadas cabe señalar las referidas al agua. Bajo el lema "Agua para siempre" se aboga por las desalinizadoras y, de forma excepcional, los trasvases "siempre que sean económicamente viables, medioambientalmente sostenibles y socialmente aceptados", como quedó reflejado en los estatutos federales.

Asimismo, los socialistas apuestan por una reforma del sistema de financiación local y autonómico bajo los criterios de "suficiencia, autonomía, corresponsabilidad y solidaridad", lo que se resume en "pagar según renta y recibir según habitante". La búsqueda de un modelo económico más equilibrado, el impulso de presupuestos participativos en los ayuntamientos y la defensa de una sanidad pública con más medios fueron otras de las iniciativas aprobadas por el pleno.

En la tercera comisión, "Un partido preparado para ganar", los delegados incluyeron una enmienda al proceso de elección de los coordinadores comarcales, figura que sustituye a las ejecutivas de estas demarcaciones territoriales al haberse impuesto, en el congreso federal del PSOE, una estructura provincial en todas las regiones.

Según figuraba en la ponencia, los secretarios de las agrupaciones locales del PSPV tenían un voto ponderado, en función del número de habitantes de cada municipio. Como esa variable no siempre se corresponde con el peso de la población en cuanto a militantes, los representantes de las localidades más pequeñas reclamaron que se retirara ese criterio, con lo cual todos los secretarios locales tendrán un voto.

El plenario también ratificó la designación de los secretarios provinciales como miembros natos de la ejecutiva, y la creación de la Fundación Progresista Municipal como órgano de asesoramiento a los cargos públicos. Asimismo, se acordó que la primera reunión ordinaria de la nueva dirección del PSPV (que no será la de mañana, que es constituyente) será la que convoque los congresos provinciales.

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