Naranjas y toros

JOSÉ FORÉS LAHOZ
Naranjas y toros

Dedicadas al cultivo de cítricos existen en Algemesí 19.000 hanegadas, que representan una producción de 50 millones de kilogramos, de los cuales este año no se ha recogido ni uno, ya que la producción resultó totalmente destruida por las heladas; además gran número de árboles tardarán varios años en recuperarse, si no se arrancan por lo menos la mitad." Esto escribía el arriba firmante el 15 de septiembre de 1956 en un reportaje publicado en la última página del semanario nacional , del que era corresponsal en la provincia de Valencia. "Algemesí, con un censo cercano a los 20.000 habitantes, es una de las poblaciones más importantes y prósperas de la Ribera del Júcar y, por consiguiente, de la región", puntualizábamos.

Y un año después, el 7 de octubre de 1957 (días antes de la trágica e histórica riada), en crónica que el maestro José Ombuena destacaba en "Hoja del Lunes" decíamos, como enviado especial del órgano de la Asociación de la Prensa Valenciana y de la agencia Cifra-Efe: "La semana taurina de Algemesí, que ha transcurrido casi toda con tiempo inseguro, ha tenido un feliz desenlace. El prodigioso coso de la bella ciudad, con una capacidad para más de cinco mil espectadores, se llenó ayer totalmente. En este quinto festejo taurino y segunda novillada con picadores, el cartel lo componían Juan de la Cruz y el novillero norteamericano Harry Whitney , que a última hora fue sustituido por Andrés Coloma . Se lidiaron dos novillos de Francisco Marín, de Navas de San Juan, que dieron buen juego; uno de Gar de López, de Madrid, reservón, y uno de Abdón Alonso, de Salamanca, codicioso. Juan de la Cruz cortó tres orejas, y Andrés Coloma, que resultó cogido en su segundo novillo, dos. [...] Hoy, lunes, 8 de octubre, se celebrará la última novillada de la semana taurina de Algemesí, en la que alternarán Antonio Grau , José Rodríguez y el venezolano Moisés Ugás".

Más de medio siglo ha pasado desde entonces y ambos temas, los cítricos y los toros, continúan centrando la atención de los algemesinenses (y de los valencianos en general) precisamente durante estos días finales de septiembre, sí, pero también año tras año desde hace... varios siglos. En cuanto a la riqueza naranjera (la campaña comienza ahora), baste señalar que la Cooperativa Agrícola del Sagrado Corazón, fundada en 1929, es una de las principales exportadoras de cítricos de la Comunitat Valenciana.

Y acerca de los toros, digamos que la feria de novilladas de Algemesí está considerada como la más antigua e importante de España y, en opinión de la ex matadora Cristina Sánchez, es además un referente en el mundo taurino. Si bien los antecedentes de la fiesta se remontan a 1643 (y así puede constatarse en el Archivo Municipal), fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando se organizan las primeras novilladas y surge la popularmente conocida Semana Taurina de Algemesí, a la que desde 1951 empieza a incorporarse también alguna corrida de toros.

En cuanto a su forma, estructura y materiales empleados, la plaza de Algemesí es única. Sería a partir de 1943 cuando los carros, talanqueras y troncos de morera que tradicionalmente cerraban el improvisado coso fueron sustituidos por los actuales "cadalfs", construidos en su totalidad mediante madera y cuerdas, formando un cuadrilátero con los lados paralelos a las fachadas de los edificios que configuran la plaza Mayor. El proyecto de tan singular "obra" fue realizado por el arquitecto Joan Segura de Lago, ilustre hijo de Algemesí, presidente de Lo Rat Penat desde 1961 hasta 1972, en que murió. Por cierto que Valencia le dedicó una calle, "pero mai no es podrà medir el dany que la seua mort ocasionà a la causa valenciana i ratpenatista", según la propia centenaria entidad cultural.

Los festejos taurinos de Algemesí cuentan con unos empresarios muy sui géneris: los mismos aficionados locales. Constituidos en 29 peñas "cadafaleras", puede decirse que a lo largo del mes de septiembre -al margen del horario de los espectáculos- "hacen vida" en el parque Salvador Castell, donde cada grupo instala su caseta y allí sus componentes comen, cenan y alegran el tiempo nocturno. Y al citar este parque -lugar emblemático de la ciudad- queremos rendir memoria al personaje que le da nombre, Salvador Castell Frasquet, inolvidable alcalde durante cerca de quince años, fallecido el 27 de febrero de 1959 en accidente de tráfico, en el término de Requena, cuando regresaba de Madrid tras asistir a una reunión de la Junta Nacional de Agrios en su calidad de jefe del Sindicato Provincial de Frutos y Productos Hortícolas, noticia que también tuvimos el triste deber de publicar en el semanario de los labradores españoles al principio citado.

Por la sin par plaza de toros de Algemesí han desfilado toreros valencianos y de todas las procedencias, muchos de los cuales pasaron del anonimato a la fama. Uno de ellos fue el novillero madrileño-valenciano Manolo Cortés, que alcanzó notoriedad formando pareja con Pepe Catalán, y que en la arena del coso al que dan sombra la iglesia y el ayuntamiento le causó la muerte el novillo , de la ganadería de Frías, la tarde del 28 de septiembre de 1944. Meses después, el 9 de abril de 1945, el diestro mejicano Carlos Arruza hizo su presentación en Valencia, cortando cuatro orejas, un rabo y una pata. El lado humano de la noticia es que sus honorarios -50.000 pesetas- los donó a la madre del infortunado Manolo Garrigós Cortés.