"Las ciclocalles no serán seguras"

Ciclistas y vecinos dicen que falta mucha educación vial para circular en bicicleta

C. FERNÁNDEZ| VALENCIA
Un joven circula por la primera ciclocalle de Valencia en V. Sancho Tello./
Un joven circula por la primera ciclocalle de Valencia en V. Sancho Tello.

Miles de conductores soportaron a primera hora de ayer intensas retenciones en los accesos a la ciudad de más de ocho kilómetros. Aparentemente no había ninguna justificación porque no se había producido accidente alguno. La sala de control de Tráfico aseguraba que la única causa era la intensa circulación. Nadie quería hacer el chiste con el Día sin Coche que se celebraba en otras ciudades españolas y que en Valencia se adelantó a este domingo.

Mientras esto sucedía en la periferia, en la calle Vicente Sancho Tello se estrenaba un nuevo concepto de vía: la ciclocalle. "No me fío nada de este sistema porque en Valencia estamos a años luz respecto al uso que se realiza en el resto de Europa del uso de la bicicleta", comentaba Ángel, vecino del barrio.

La alcaldesa Rita Barberá anunció el pasado viernes que en dos años se podría circular en bicicleta desde un extremo al otro de la ciudad. Se diseñará una perfecta red de araña con la puesta en marcha de 120 kilómetros de carril bici y 30 ciclocalles por donde se deberá circular a 30 kilómetros por hora y donde la bicicleta tendrá preferencia sobre el vehículo de motor. La calle Sancho Tello es el laboratorio donde se prueba esta iniciativa.

La medida, de momento, no tiene muchos seguidores. Los propios ciclistas consideran que las ciclocalles no serán efectivas y las bicicletas estarán expuestas a mucho riesgo. Aseguran que se sienten mucho más seguros circulando por la acera que por la calzada, ya que los vehículos alcanzan velocidades de vértigo y es muy fácil caer al suelo al instante.

Pero mientras los usuarios de este transporte ecológico desconfían de la nueva medida y aseguran que tardarán mucho en tener confianza, los conductores tampoco están muy a favor de esta medida e insisten en que el coche debe tener preferencia. "Nosotros somos los que pagamos anualmente un impuesto de circulación por recorrer la ciudad, mientras que las bicis no pagan nada y eso no se merece un privilegio así", comenta Aurora, una joven que circulaba en su coche.

Esta vía aparecía con las marcas viarias a medio colocar. Hecho que fue denunciado rápidamente por la oposición socialista. "Estas indicaciones no conducen a ningún sitio. Aparecen de repente unas rayas a mitad de la calle y desaparecen en el cruce con la avenida del Cardenal Benlloch, es decir, un trazado que de nuevo, como todo el carril bici, ni viene ni va a ninguna parte. Fuimos testigos de la perplejidad de los vecinos que no se explicaban el objeto de la actuación", denunció el concejal socialista José Luis Ábalos.

Desde la concejalía de Tráfico se insiste en que se están habilitando poco a poco las nuevas ciclocalles por toda la ciudad y hasta dentro de un año no estará todo en funcionamiento para todos los ciclistas.

Los ciudadanos consideran que hay que concienciar y educar a los conductores en el respecto por el transporte de dos ruedas, tal y como ocurre en las ciudades del norte de Europa. "Allí se dejan las bicicletas aparcadas y sin candado y nadie las vigila y no ocurre nada. Aquí los robos son continuos y la gente no deja la bicicleta ni a sol ni a sombra porque sabe que cuando vuelva habrá desaparecido", concluyó Juan otro vecino del barrio.