Una treintena de calles con velocidad limitada a 30 km/h unirán todos los carriles bici

Los integrantes de Valencia en Bici propusieron al Ayuntamiento el plan, que estará totalmente en marcha a finales del próximo año

C. FERNÁNDEZ| VALENCIA

Los ciclistas consideran Valencia como única en Europa por sus indiscutibles geografía y temperatura para poder circular en bicicleta. Estas bondades la convierten en la mejor por delante de las ciudades nórdicas volcadas con este medio de transporte.

El Ayuntamiento de Valencia pretende sacar partido a este potencial y la alcaldesa Rita Barberá anunció ayer un ambicioso plan de itinerarios para ciclistas del que ya se dieron unas pinceladas esta misma semana. "Queremos crear una tela de araña para que los ciclistas puedan circular desde un punto a otro de la ciudad en bicicleta", apuntó la alcaldesa Rita Barberá.

La ambición municipal es habilitar una treintena de ciclocalles donde la bicicleta tendrá preferencia sobre el coche. En estas vías la velocidad máxima será de 30 kilómetros por hora y estarán ubicadas en calles de una sola dirección y de un solo carril sin posibilidad de adelantamientos. "Con esta red pretendemos conectar los tramos de carril bici y favorecer a todos los usuarios. Además, vamos a construir nuevos tramos de 17 kilómetros de extensión", añadió el concejal de Tráfico, Alfonso Novo, quien explicó la actuación junto a un panel donde estaba diseñada toda la red.

Estos nuevos carriles se distribuirán por toda la ciudad y una de las zonas donde más se habilitarán será por el Grao y por la ronda norte. "En definitiva, serán tramos secundarios y los conductores podrán circular por ellos o bien por vías alternativas si prefieren alcanzar más velocidad", explicó la alcaldesa Barberá.

Las entidades ciclistas de Valencia en Bici se entrevistaron la pasada primavera con el concejal de Tráfico, Alfonso Novo, para intentar convencerlo de la necesidad de que Valencia fuera totalmente accesible a la bici. Ayer su petición se hacía realidad. "Nosotros les presentamos un estudio con los itinerarios que pensábamos que serían los adecuados, pero el concejal nos dijo que le parecía muy interesante, pero que debíamos esperar porque era una cuestión lenta. Ahora parece que ya sí se va hacer y nos alegramos", añadió Antonio Llopis portavoz de Valencia en Bici.

El plan, que alcanza los tres millones de euros, lo calificó Barberá de "un proyecto bonito, ambicioso, práctico y de futuro y de un avance importante para mejorar la movilidad. Además, contribuir a una mejor conexión entre barrios".

Barberá explicó que el concejal de Tráfico estaba trabajando "desde hacía mucho tiempo en esta iniciativa y que ahora ya está cerrada para comenzar a aplicarla".

El Ayuntamiento calcula que a finales del año que viene estarán en funcionamiento todas las ciclocalles y los ciclistas podrán circular de un extremo a otro de la ciudad sin peligro de ser atropellados por la vorágine del tráfico diario.

Barberá aseguró que su equipo de gobierno apuesta por este medio de transporte y por la reducción de la contaminación. "Porque cuando llegué a la alcaldía en 1991 sólo había en la ciudad 10 kilómetros de carril bici, además de destacar que de los 80 existentes en la actualidad 15 se hicieron en el último mandato".

130 kilómetros de red

Actualmente Valencia es la ciudad que más número de kilómetros de carril bici tiene y con este nuevo proyecto contará con 130 kilómetros en cada dirección para el uso de la bicicleta.

Una de las exigencias que solicitaron los miembros de Valencia en Bici era que en estas ciclocalles se dejara bien claro que la preferencia la tenían los ciclistas. "Porque si no nos encontraríamos con las habituales situaciones de los nerviosos conductores que te están pitando para adelantarte", aseguró Fernando Mafe, del colectivo Valencia en Bici.

El Ayuntamiento ha decidido poner en marcha estos nuevos sistemas de calles porque en la próxima primavera empezará a funcionar un sistema de alquiler de 2.500 bicicletas podrán desplazarse por 150 puntos.

Esta iniciativa se debía haber puesto en marcha el verano, pero el concurso aún no ha salido y los procesos administrativos se han retrasado más de lo previsto.

Actualmente sólo San Sebastián cuenta con esta red de ciclocalles y en los paises nórdicos, donde la sociedad está más concienciada con el uso de la bicicleta, circulan por las calles sin peligro alguno. Es más, en ciudades como Amsterdam el ruido del motor de un coche llega a molestar y todos los ciudadanos, tanto ejecutivos como madres con sus bebés, se trasladan en bicicleta. Es otro concepto de vida del que Valencia pretende contagiarse.

Los colectivos usuarios de bicicleta estaban contentos con la propuesta, aunque todavía se sienten escépticos y aseguran que se lo creerán cuando lo vean con sus propios ojos. "En estas fechas y con motivo de la movilidad siempre anuncian muchos proyectos, pero no se ejecutan. Todavía estamos esperando a que se ponga en marcha el sistema de alquiler de bicicletas".

El uso de este transporte ecológico permitirá que no se emitan en la ciudad 6.200 toneladas de CO2 anuales y se respire un aire menos contaminado.

cfernandez@lasprovincias.es