Algemesí prevé producir 140.000 toneladas de naranjas en esta campañaProducción de caqui.

La Unió de Llauradors espera que no se repita el bajo nivel de precios de otros años

J. P.| ALZIRA
Campos de naranja de una localidad de la Ribera./
Campos de naranja de una localidad de la Ribera.

A pesar de que las primeras previsiones del mes de marzo, cifraron en 80.000 toneladas la producción de caquis para la inminente campaña, las últimas estimaciones apuntan más bien a lo contrario. "La inestabilidad meteorológica" es, según el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, el principal motivo del descenso en la cosecha. El sector espera una mejora en los precios para rentabilizar el cultivo.

En los campos de la comarca ya se nota la proximidad de la temporada de naranjas. Si todo va bien, dentro de un mes es posible que se empiecen a recolectar las variedades más tempranas. Para entonces, el agricultor ya podrá calcular qué beneficios sacará en unos meses.

A diferencia de la campaña 2007-2008, el inicio para septiembre se espera con un ligero optimismo. Según las cooperativas de la comarca, la producción para la próxima campaña se espera muy superior con respecto al año anterior, incluso, con una campaña de resultados elevados como fue la de 2005-2006.

"Para este año, tenemos buenas esperanzas. De hecho, podríamos hablar de una producción superior, incluso, a las 140.000 toneladas de naranjas", comenta Paco Ripoll, técnico de la Cooperativa d'Algemesí. Según Ripoll, únicamente podría darse una cosecha inferior "en algunas variedades muy concretas".

También los agricultores miran los campos con mejor perspectiva que el año pasado por estas fechas. Al menos en lo que a producción se refiere. "Afortunadamente, el tiempo ha estado de nuestra parte durante los primeros meses del año", dice José, un agricultor de Villanueva de Castellón, mientras espera el turno del agua en la Escalona, para regar su campo. Las bajas temperaturas que se registraron durante el mes de marzo de 2007 fueron las principales causante de la escasa producción de la campaña anterior.

En estos momentos, tal y como ha informado el técnico de la cooperativa de Algemesí, se están realizando los tratamientos contra la llamada (Celatitis), que puede afectar a las variedades más extratempranas. Es el caso de las okitsus, clausellinas y las satsumas, y de una de las variedades más iniciales de clementinas, la conocida como marisol.

Durante el mes de junio, ya tuvo lugar la campaña de fumigación contra el pollo rojo de California, un insecto que ataca con fuerza a los cítricos. Entonces, se miraba al cielo con cautela, puesto que las lluvias fuertes y persistentes perjudican al fruto cuando está aumentando de tamaño. Ahora, el problema es el sol. Una excesiva insolación puede "planchar" algunas variedades, como la okitsu y la clemenrubí, un tipo de clausellina que ya empieza a introducirse en la comarca.

Preocupación por los precios

Las previsiones hechas por el sector son mejores que otros años. También el tamaño y el color que ahora se observa en los campos hace vislumbrar que esta campaña será buena. A pesar de ello, los agricultores vuelven a mostrar su desánimo cuando se trata de prever los precios de las naranjas.

Desde la Unió de Llauradors, no dudan en exponer su falta de confianza. "No tenemos ninguna sensación de que los beneficios del agricultor van a mejorar, con respecto a años anteriores. Después de todo, somos muy escépticos", señala Camilo Sebastià, secretario comarcal de la Ribera Alta de la Unió.

Los últimos precios que ha fijado la Lonja de Cítricos de Valencia -fundada en noviembre de 2007 con el objetivo de establecer precios de referencia "para dar transparencia al mercado"-, a fecha del 30 de julio, establece en 3,6 euros por arroba el coste de la marisol. Sin duda, mucho más que el agricultor nota en sus cuentas. "La diferencia entre los precios puede llegar a ser del 100%", lamenta Sebastià.

Ahora toca volver a mirar al cielo. Las granizadas del mes de agosto pueden arruinar la campaña.

laribera@lasprovincias.es