PP y PSPV de Algemesí se unen para evitar la supresión de las becerradas

Los partidos mayoritarios se amparan en la tradición de los festejos y señalan que las peñas "respetan la normativa"

S. NAVARRO| ALGEMESÍ
Un joven ante el becerro en uno de los actos de la Setmana de Bous celebrada en Algemesí./
Un joven ante el becerro en uno de los actos de la Setmana de Bous celebrada en Algemesí.

La pasión por los toros en Algemesí sobrepasa las barreras de su popular plaza desmontable. De hecho, ha sido capaz de unir a dos partidos antagónicos, PP y PSPV, en su "respeto por la tradición" de los festejos taurinos de la localidad.

La larga trayectoria de las becerradas en el municipio es el principal argumento que el gobierno local (PP) y el principal grupo de la oposición (PSPV) esgrimen para justificar su continuidad, celebradas cada mes septiembre en la Setmana de Bous. Esta actividad, "de gran arraigo entre la población", según reiteran los partidos defensores, consiste en la lidia de un becerro por parte de los componentes de las peñas taurinas locales.

"Las becerradas gozan de gran aceptación y popularidad, por parte de los vecinos de Algemesí", manifestó el portavoz del PSPV, Emili Gregori. También la referencia a la "tradición" está presente en la defensa que hace el alcalde, Vicent R. García Mont, quien afirmó que estas "forman parte de la Setmana. No veo por qué hay que quitarlas".

Pero no todos piensan igual. Aquello que para PP y PSPV es "respeto a la tradición", para EU es "un espectáculo de tortura animal". Por ello, en el pleno de hoy, va a presentar una moción, en representación también de ERPV, mediante la que exigirá al Consistorio suprimir "esta práctica cruel".

Para EU, basta con "comprobar las varias poblaciones y municipios" que han cambiado aquellas actividades de sus fiestas en las que participan animales, "aquello que era una tradición, hoy no puede ser la excusa para el maltrato animal".

Las diferencias son notables entre ambos puntos de vista. Mientras que para EU las becerradas son novilladas "en las que personas inexpertas intentan demostrar su valentía", para populares y socialistas representan una "capea festiva y sin sangre".

"Ahora las peñas están más concienciadas y ya no se da el nivel de violencia que podía encontrarse años atrás", explicó el portavoz del PSPV. De esta manera, Gregori parece querer aminorar las acusaciones lanzadas por EU y ERPV sobre el modo en que se produjeron los festejos de 2007.

Según la coalición, en estas celebraciones, "se llegó, en más de una ocasión, a dar 20 estocadas para matar a un animal. Y lo que aún es peor, delante de un público menor de 15 años", expusieron.

Sin embargo, para Gregori, "en ningún momento se dio tal grado de violencia en las pasadas becerradas".

La actuación de los cadafales se caracteriza, según el portavoz socialista, por "haber sabido conjugar diversión y tradición", y nada tiene que ver con la "brutalidad" a la que se refieren los colectivos y grupos políticos antitaurinos.

En el día en el que se expondrá en el pleno de Algemesí la moción de EU-ERPV, sobre la supresión de las becerradas, el alcalde se mostró firme. "La última decisión la tendrá la Comisión Taurina de la localidad, que es quien organiza las fiestas y se encarga de su normativa", concluyó la primera autoridad.