El trayecto de sus vidas en bicicleta

Jóvenes de un centro de menores de Burjassot recorren el Camino de Santiago

SILVIA TORMO| BURJASSOT
El conseller Fernando de Rosa (derecha) dio la salida ayer./
El conseller Fernando de Rosa (derecha) dio la salida ayer.

Recorrerán 900 kilómetros en bicicleta, verán los parajes naturales de Roncesvalles y Astorga, pisarán por primera vez Santiago de Compostela... pero sobre todo, conocerán que son capaces de superarse y de conseguir todos sus retos y, lo más importante, es que lo harán a través de la amistad, el compañerismo y la solidaridad.

Catorce jóvenes del centro educativo Colonia San Vicente Ferrer de Burjassot partirán el próximo domingo a Roncesvalles. En ese punto comienza su particular camino de Santiago. Recorrerán 12 etapas en 15 días en que los jóvenes de este centro reformatorio podrán conocer otras realidades, a viajar y conocer nuevos compañeros.

La iniciativa está integrada en un programa educativo y reinsertador que comenzó a ponerse en marcha hace tres años. Varios profesores del centro plantearon la idea de hacer el camino de Santiago con un grupo de jóvenes: " Es una gran oportunidad para que estos chavales, que viven algún tipo de exclusión social, salgan adelante en la vida, normalicen su situación afectiva y personal y sepan relacionarse con el resto de la sociedad".

Así nació el primer camino de Santiago y la experiencia fue tan positiva, que ya van por la tercera edición. Este año los afortunados en hacer el camino son Libertad, Verónica, Mireia, Alejandro, Josua, Francisco, Daniel, José Manuel, Víctor, Emilio, José Luis, Tomás, Andrea y Jonathan.

Todos ellos se mostraron ayer muy emocionados por su viaje. "Hacer el camino de Santiago es una motivación porque salimos del centro y conoceremos a gente nueva. Creo que serán días duros porque hay etapas que serán cansadas, pero nuestra recompensa será llegar todos juntos a Santiago", explicaba uno de los jóvenes.

Otra de las menores del centro afirmaba: "Es una experiencia muy bonita, no he viajado mucho y nos lo vamos a pasar muy bien". Otro joven añadía: "Aprenderemos a relacionarnos mejor con otras personas".

El afán de superación de estos chicos y chicas al empeñarse en conseguir acabar el reto les ha llevado a entrenar durante meses. Quieren completar todas las etapas. Además, docentes y alumnos se han volcado con Verónica, otra de las futuras peregrinas, ya que no sabía ir en bicicleta. "Los profesores me propusieron el reto de aprender, se preocuparon mucho por mí y ahora yo cumpliré mi compromiso y voy a hacer el camino", explicaba ayer emocionada.

Al acto de presentación de la actividad acudió el conseller de Justicia y Administraciones Públicas, Fernando de Rosa. Los jóvenes explicaron a los presentes en el acto, dónde también habían muchos familiares de los menores, cómo han sido estos meses de entrenamientos. Para ello emplearon un vídeo e hicieron un especial recordatorio a Ramón, otro de los alumnos del centro que iba a hacer el viaje pero que tras la rotura de su brazo no podrá participar.

Los 14 jóvenes han practicado una hora al día de bicicleta y además, han realizado numerosas salidas al Puerto de Chirivilla, Subida Garbi o Ravalsadores. Los jóvenes ciclistas también han llevado a cabo actividades formativas y de mecánica, y han aprendido a cambiar la rueda o incluso a repararla ante los posibles incidentes que puedan ocurrir en ruta.

Aprendiendo valores

Pero también han trabajado en valores y han aprendido a que van a empezar y terminar el camino y que tienen que interactuar de forma adecuada con los miembros del grupo y otras personas. Además, con este viaje, los jóvenes van a aprender a conseguir alcanzar los objetivos individuales propuestos periódicamente y a aumentar su resistencia a la frustración.

En el camino vivirán de cerca la conducta altruista, la solidaridad, el perdón y el compañerismo, y cuando vuelvan deberán comenzar otro recorrido, el de sus vidas, pero está vez lo harán cargados de nuevas experiencias e ilusiones.