Ricardo Baquero Valdelomar, cirujanoAl servicio de la vida

Perfil

Ricardo Baquero Valdelomar nace en Granada en 1939 y desde la primaria y secundaria en los Escolapios y luego en la Facultad de Medicina de la Ciudad hasta su licenciatura, reside allí.

Estudiando con unas becas -huérfano de padre a los 11 años- bachiller y carrera, nos confiesa su temblor psicofísico a perderlas porque esas ayudas estaban condicionadas a sacar Notable de media en los exámenes de junio.

Sus intereses lo hacen insistir en el hecho de estudiar -como una vía de promoción personal y tras renunciar a la Ingeniería Industrial -por inexistencia de escuela en la ciudad de Granada- elige el camino de la Medicina.

Consigue el internado en el Hospital de Nuestra Señora de Gracia y allí desde los 18 años hasta el final de su carrera acude a las clases teóricas de la Facultad y comparte la praxis en el propio Hospital- que tenía el acuerdo de atender a todos los Montepíos y que por ello permitía asistir en primera línea a operaciones, a quirófanos y aún en su recuerdo su primera apendicitis, siendo estudiante,de la mano de su tutor.

Vive el hospital y destaca en la facultad en Técnica Anatómica recordando la impronta que le dejó el catedrático Fernando Reynoso.

Minucioso en la amnanesis (recogida de datos históricos y clínicos del paciente) la entiende como la base original de la dolencia y el acercamiento humano a la persona que le consulta.

Terminada la carrera y tras una estancia corta en su hospital original viene a Valencia donde de la mano del doctor Manuel Picardo entra en el servicio de Cirugía General del Hospital del Dr. Moliner en Porta-Coeli, entonces destinado a curar la tuberculosis y hoy dedicado a Larga estancia y Crónicos.

Compatibiliza con guardias en Urgencias Quirúrgicas del Peset y de la mano del doctor Campillos -nombrado a la sazón Jefe del Departamento de Cirugía de la Fe- es contratado por ese hospital ganando en 1976 una plaza de Jefe Clínico por oposición; este nuevo impulso le empuja a tratar de mejorar la formación y la asistencia a los enfermos.

Transcurridos once años compatibiliza la cirugía con la política, siendo diputado en Les Corts por el CDS (renuncia a su sueldo como tal diputado) y su portavoz en la Comisión de Sanidad en la 2ª legislatura donde logra impulsar acuerdos con el Gobierno de la Comunitat para la hospitalización a domicilio, la creación de la Unidad de Infecciosos (comienza a hablarse del sida), creación de camas para Psiquiatría en hospitales de agudos, extensión y desarrollo del SAMU, siendo ponente de la Ley de Servicio Valenciano de Salud de 1987.

En su memoria, la operación a un policía nacional victima grave de un atentado del GRAPO, estando de guardia en la Fe y siendo desde hace pocas fechas diputado al tiempo. Los policías de servicio en Les Corts paraban al cirujano/diputado y preguntaban por el estado del compañero que evolucionaba bien. Se sentía útil y realizado.

Hoy y desde el año 2002, con más de 8.000 intervenciones quirúrgicas en su haber, es el Jefe de la Unidad de Cirugía General y Urgencias dentro de las llamadas Unidades Funcionales donde ampliaa protocolos y manuales de procedimiento y coordina a 11 cirujanos y entre 2/4 residentes.

Hemos titulado al Ojo del Experto con lo de "La Cirugía salva vidas" porque al repasar el Código de deontología medica de la Comunitat Valenciana comprobamos que de las 32 páginas de texto ubicados en sus XVII capítulos y una Disposición final se habla de todo; es decir se habla del ámbito de aplicación, de principios generales, de la relación del médico con sus pacientes, del secreto profesional, de la muerte, de la calidad de atención, de la reproducción etc. etc.

De ese capítulo de la reproducción nos detenemos en el primero de sus artículos, el 23, y en el primer bloque de texto, nada más.

Dice así: "El médico es un servidor de la vida humana".

En definitiva es una adaptación hipocrática y una adaptación a la definición que la ONU hace de la salud en el sentido "…del completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones y/o enfermedades" y creemos que la cirugía, con su intervención, contribuye a curar algunos de los problemas que no se resuelven con la prescripción medicamentosa y son los cirujanos, pues, sus instrumentos, instrumentos de la salud, y los profesionales que la hacen posible.

De entre ese significado número de profesionales nos hemos acercado al Dr. Baquero Valdelomar que lleva ejerciendo su profesión como médico-cirujano 40 años.

Creemos que ahora que está en el debate profesional y social el hecho de las jubilaciones y del riesgo que puede suponer la pérdida de una fuente experimentada, como es el caso de muchos médicos que han dedicado su vida a ese día a día, es oportuno este acercamiento.

-¿Puede usted definirme la cirugía como "especialidad" si la hay?

-Ya el Código Hammurabi en el 2000 a.c recogía jurídicamente la práctica quirúrgica y los griegos encontraron en las palabras "cheir ( mano) y "ergon" (obra) y en su símbolo de un ojo en la palma de la mano el sentido de la cura mediante las manos. Una cura que en Egipto llega a las trepanaciones y la extracción de cataratas.

Así pues la cirugía existe y se describe desde el principio de los tiempos. Hay una época oscura en la Edad media por razones culturales, pero llegado el siglo XVIII, con la fundación de la Academia Royale de Chirugie, el cirujano se dota de capacidad para ser clínico y patológo. Es en el siglo XIX y principios del XX cuando, con la anestesia para combatir el dolor, la antisepsia que evita la infección y la hemostasia para evitar la hemorragia y el desarrollo de las transfusiones, se produce un avance espectacular en la técnica quirúrgica. El siglo XX es la Edad de Oro de la cirugía con la consolidación de la cirugía digestiva, torácica, cardiovascular, neurológica etc. el cirujano empieza a resolver "enfermedades internas", aquellas que se asientan en el cerebro, el tórax o el abdomen contribuyendo al prestigio por la vía de los "milagros" gracias al conocimiento técnico y científico.

En España aparece el sistema MIR en 1966 y se consigue una alta profesionalidad reconocida; la creación, a su vez, de los grandes Hospitales como La Paz, La Fe, Bellvitge, El Rocío etc. contribuye a configurarnos como referencia mundial en la cirugía de trasplantes, por ejemplo, y ello basado en una estructura que ha desarrollado equipos multidisciplinares que aseguran una cirugía eficiente.

-¿Qué subespecialidades tiene o cuales se consideran como tales, entendiendo la sub especialidad como una focalización del conocimiento?

-En 1986 en España se unifica la Cirugía General y la Cirugía del Aparato Digestivo en una sola especialidad. En Europa se denomina Cirugía General. Nuestra especialidad tiene todas las competencias sobre la patología quirúrgica programada y urgente en los sistemas, aparatos y áreas anatómicas siguientes: Aparato digestivo, pared abdominal, sistema endocrino, mama, piel y partes blandas, retroperitoneo y patología externa de cabeza y cuello.

Se trata pues, de una actividad compleja que requiere una permanente puesta al día y sí a ello añadimos la evolución de las técnicas y aparatología, el llamado "cirujano todo terreno" es una "especie" escasa frente a la demanda, cada vez mayor, de una calidad extrema.

Esta realidad ha llevado a la creación en el marco de la especialidad de Cirugía General y Digestiva de las llamadas subespecialidades como Unidades Funcionales y multidisciplinarias como son: U.Esófago- Gastro-Duodenal, U. Hepato-Bilio-Pancreatica, U. coloproctología, U. Endocrino-Metabólica, U. Mama y Cirugía General y Urgencias etc.

Convendría saber que, a excepción del Jefe de la Unidad, todos los cirujanos deben rotar al menos un año para no perder capacidad en su especialidad; estas Unidades deben asumir las patologías urgentes en las guardias.

-¿Desde su incorporación como cirujano activo ha observado cambios en la formación, en la practica clínica y en la "aparatología"? ¿Cuáles son, según su experiencia, los más significativos?

-Como he señalado antes, desde 1966, tras la incorporación del sistema MIR, pasada la época en las que los médicos jóvenes obtenían el permiso de los catedráticos, de los "maestros", para ayudar en las intervenciones ha dado paso a que los actuales residentes, mediante un sistema rotatorio por las diferentes unidades cobren gran protagonismo y obtengan una buena formación.

Las sesiones clínicas y científicas diarias permiten a estos residentes participar activamente en "la vida" de la unidad teniendo oportunidad de intervenir tutelado por el especialista. Sin duda al final del periodo formativo la cualificación es importante y fiable.

Por otra, la aparición de INTERNET ha supuesto un plus formativo al abrir las puertas a todo el mundo, a los avances que se producen de forma constante y permite contrastar y consultar criterios de otros especialistas y compartir trabajos científicos establecidos en una medicina integrada en la evidencia.

La existencia de protocolos y guías clínicas comunes facilitan una actuación uniforme para pacientes en un proceso patológico concreto. A ello hay que añadir el cambio en la aparatología. Hoy no es concebible una cirugía sin material de autosutura, que corta y sutura los tejidos con un simple gesto del cirujano.

En los últimos 15 años he asistido a la instauración y desarrollo de la cirugía laparoscopica y a la monitorización de las constantes vitales del paciente que advierten cualquier anormalidad y garantizan mayor seguridad en el proceso de anestesia.

En el caso de mi Hospital (La Fe) disponemos de 2 quirófanos integrados que permiten practicar las técnicas más avanzadas manejando desde dentro del quirófano, durante la operación, la historia clínica, las pruebas analíticas, la radiología etc. del paciente pudiendo resolver posible dudas sin salir del quirófano. Hay mayor seguridad y eficiencia.

-¿Considera usted a la cirugía como una actividad "respetada" en el marco de la profesión médica?

-Sí, por supuesto. Hoy día los cirujanos resolvemos patologías muy complejas, en colaboración con el resto de especialistas del hospital; efectuar un trasplante de un órgano ha permitido a los cirujanos dar vida a muchos pacientes que antes estaban irremediablemente condenados y estos hechos son reconocidos por todos y cada uno de los profesionales sanitarios.

Hoy el cirujano ha de ser un clínico bien formado para que sea calificado como "cirujano competente" y dada la multidisciplinariedad existente es obvio que la responsabilidad es paralela y de ello se deriva el respeto hacia nosotros los cirujanos y a y de los pacientes. Los pacientes son el eje esencial de nuestra dedicación.

-Se habla de cirugía "no invasiva". ¿Qué significa ese término y cómo se aplica?

-En realidad el concepto correcto es el de cirugía "minimamente" invasiva; de esta forma se describe a la cirugía laparoscópica. Esta es una técnica quirúrgica muy reciente. En 1987 el cirujano francés Dr. Mouret efectúa la primera extirpación de una vesícula biliar por este método; por tanto tiene poco más de 20 años. Básicamente consiste en introducir una mini cámara de televisión mediante un orificio menor de 1 cm. en el interior del abdomen; dicha cámara está conectada a un monitor de televisión que permite observar el interior del órgano a intervenir en dos dimensiones.

Con objeto de obtener más detalles se agranda el volumen del abdomen mediante la introducción en el mismo de CO2 y tras esto se practican tres o cuatro orificios, menores de 5 Mm., por los que introducir el instrumental que permite seccionar, hemostasiar (controlar hemorragias) ligar y suturar.

En el Hospital La Fe la cirugía laparoscopica se ha extendido a un porcentaje muy alto de los servicios quirúrgicos y en concreto en el Servicio de Cirugía General y Digestiva se aplica en las patologías biliar, apendicular, esplénica (bazo), suprarrenal, coloproctologica (colon y recto) y urgencias.

La estancia menor del paciente en el hospital, el menor riesgo de infecciones, menor dolor y una pared abdominal (en ese caso) integra, prácticamente son algunas de las ventajas; entre las posibles desventajas estaría la perdida de lo tridimensional obligando a una instrucción previa para acostumbrarse a "palpar" con los instrumentos de laparoscopia frente a las manos. La curva de aprendizaje es más larga en el tiempo y obliga al uso de "simuladores" antes de operar.

No obstante se está en pleno desarrollo de la cirugía robótica que será un instrumento más del futuro cirujano.

-Se habla de laparoscopia, endoscopia, microcirugía, cirugía endoluminal y se hace el lenguaje parte de la terminología de los "no médicos", de los enfermos y su entorno. ¿Podría usted ayudarnos a entender que es y que quiere decir cada uno de esos términos?

-La técnica laparoscópica ya ha sido descrita en la respuesta anterior. El término endoscopia (ver dentro) se aplica al examen del tubo digestivo desde la boca hasta el duodeno recibiendo el nombre de esofagogastroduodenoscopia y cuando se introduce el endoscopio por el ano para examinar el recto y el colon recibe el nombre de rectocolonscopia; se utiliza un tubo flexible que lleva una minicamara dentro y que permite -además de la visión- con otros instrumentos aplicar técnicas de biopsia, hemostasia y extirpación de patologías del tubo digestivo.

La microcirugía es una técnica quirúrgica que utiliza lupas de gran aumento y microscopios, permitiendo la sutura de vasos sanguíneos y nervios de escaso calibre. La introducción en el aparato circulatorio de sustancias de contraste, stent, endoprótesis se denomina endoluminal y es utilizada esencialmente por, radiólogos intervencionistas, cardiólogos y cirujanos vasculares.

-"La voluntad al servicio de una idea" es una frase atribuida a D. Santiago Ramón y Cajal. ¿A qué ha aplicado usted su voluntad?

-Yo soy un cirujano con más de 40 años de ejercicio profesiónal y tengo la suerte de haber trabajado en un gran Hospital (La Fe) desde su inauguración en 1968. Mi opinión está fundada, pues, en esa dilatada experiencia. Mi voluntad la he volcado siempre en los pacientes y he procurado generar confianza entre los ciudadanos a los que opero y atiendo.

Creo que una actitud de empatía, de escuchar con mucha atención y respeto, unido a un trato de igualdad combinada con información suficiente y permanente genera un clima de confianza que me ha procurado importantes dosis de satisfacción. Esta actitud ayuda a la curación.

El médico, el cirujano debe estar dispuesto a acudir a la cabecera del paciente al margen de la hora, del día o del festivo si fuera el caso. Para el paciente no hay fiestas, hay dolor y enfermedad de ahí que yo siempre haya considerado que "estar al pie del cañón" más que una frase oportuna sea una realidad. A veces transcurrido el tiempo me saludan afectuosamente y tras el estribillo clásico de "se acuerda usted de…". Esa satisfacción compensa de sobra lo sacrificado de mi profesión de médico-cirujano.

-¿Desea añadir usted algo más?

-Sí. Como reflexión señalar que a la cirugía es una actividad dura físicamente, que exige estar sano para poder superar sesiones quirúrgicas que ocasiones superan las 7 horas.

Decir que la prioridad es siempre el paciente, obviando, sí es necesario intereses personales y que en consecuencia eso supone exigir y exigirse sacrificio y abnegación.

carlos pajuelo de arcos

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