Los celos (y2)

Dos niños jugando en un campo de amapolas./
Dos niños jugando en un campo de amapolas.

Siguiendo con el "problema" de los posibles celos en el niño ante la llegada de un hermanito, quiero recalcar que la información que le demos sobre el futuro acontecimiento debe ser compartida por ambos progenitores haciendo participe al niño de lo que se avecina, debiendo dar la noticia lo mas tarde posible para que el niño no pierda interés ya que a estas edades tan tempranas tienen poca paciencia y lo pierde cuando el acontecimiento se demora. De los dos a los cuatro años es la franja de edad con más posibilidad de padecerlos y manifestarlos, es una edad en la que el chico va adquiriendo una identidad propia con el forjado de su personalidad que hace que en muchas ocasiones no acepte la situación y que manifieste su desacuerdo mediante actitudes hostiles y desafiantes.

Hasta los 2 años

Los menores de dos años tienen aún poco sentido de la propiedad lo que hace que en muchas ocasiones acepten que un nuevo inquilino comparta las atenciones de sus padres, pero en algunos casos el lactante puede manifestar cuadros de "mamitis" que hace que no se despegue de las faldas de su madre, no permitiendo que la madre se ponga a su hermano al pecho, intentando interponerse entre la madre y el nuevo bebé. Es normal y deberemos de tener paciencia, el intentar darle una explicación de la situación a estas edades es poco útil por lo que deberemos de reorganizar nuestro tiempo y cuando la madre atienda al más pequeño, el padre intente disfrutar de la compañía del mayor aprovechando esos momentos tan maravillosos que nos deparan a estas edades, de esta forma poco a poco el mayor irá aceptando la presencia del nuevo ser ya que de alguna forma se va a ver recompensado por la presencia del padre y poco a poco deberemos de integrar a todos los miembros de la familia como una cosa natural, compartiendo juegos y tiempo.

De 2 a 6 años

En esta etapa el problema puede ser más complejo, aunque intentemos razonar con ellos, muchas veces se encierran en su "cáscara" y hacen oídos sordos a nuestros razonamientos pudiendo iniciar actitudes hoscas hacia uno de los padres, retroceder en los hábitos consolidados de control de esfínteres (vuelven a mearse encima), reclaman tomar biberón cuando ya había abandonado dicho hábito, no querer dormir solos e intentar volver a la habitación de los padres donde duerme los primeros meses su hermanito y en general manifiestan una actitud de retroceso en todos los ámbitos no tolerando que su hermanito sea el centro de atención de familiares y amigos.

Ante este cuadro deberemos de mantener una actitud serena, no deberemos comprar a nuestro hijo con regalos, esto es un error, por muy cansados que estemos intentemos no transigir ante actitudes como el dormir o el comer, mantengámonos firmes y con el paso de las semanas conseguiremos que poco a poco acepte la nueva situación, intentemos darle protagonismo en el cuidado del bebé, siempre como el lógico respetando los límites de seguridad, es todavía un niño y también es muy importante no estar diciéndole siempre que "él ya es mayor", esto es una frase muy manida y poco afortunada, el niño sigue siendo niño y hay que tratarlo como tal, no como a un adulto pequeñito.

Existen trucos para ayudar a digerir la llegada del nuevo ser, así hojeemos con el niño el álbum de cuando era bebé enseñándole los regalos que recibió de los familiares y amigos. No sacarle de la habitación de los padres si estaba durmiendo ahí para dejar paso al hermano, no iniciar la guardería cuando se produce el nacimiento, todo esto le deberemos de realizar mucho antes de que se entere que va a tener un hermano para no sentirse como un rey destronado.

Más de 6

El niño ya tiene intereses y actividades extrafamiliares que le hacen sentirse más autónomo y maduro. Los celos no están ausentes, pero ceden más terreno a las ganas de compartir con mamá los meses de espera y, después, el placer de convertirse en el "canguro" del pequeño, pero si aparecen estos son mucho más complejos y precisan en muchas ocasiones del concurso del psicólogo para solucionarlos.

clinicagarciasala@ono.com

Fotos

Vídeos