La Colegiata de Gandia se cerrará durante dos años para la restauración de las bóvedas

Los vecinos que tienen fecha reservada para casarse temen que se anule la ceremonia

A. ESCRIVÁGANDIA
Dos mujeres se disponen a salir del interior de la Seu./
Dos mujeres se disponen a salir del interior de la Seu.

Ha costado varios años pero finalmente la Fundación Colegiata de Gandia ha confirmado ya el inicio inminente de las obras de restauración de la Seu. Esta decisión se tomó la noche del miércoles en la ciudad tras la reunión mantenida entre los miembros del Patronato de la fundación, esto es, representantes del Arzobispado de Valencia, de la Conselleria, la Diputación y el Ayuntamiento.

El objetivo de este encuentro, tal y como informó ayer LAS PROVINCIAS, era tratar de desbloquear una actuación que lleva cerca de dos años paralizada, pese a que el proyecto hace meses que está terminado y adjudicado a una empresa.

Según informaron desde la propia fundación, el motivo de ese retraso han sido "ciertas dificultades técnicas", aunque ninguna de las partes implicadas ha querido concretar qué tipo de obstáculos han impedido el arranque de los trabajos.

Esta noticia tiene por sí sola una gran repercusión dada la importancia y necesidad de acometer mejoras en el interior del templo. Pero lo que más llama la atención son las consecuencias que tendrá sobre la feligresía, ya que la Seu permanecerá completamente cerrada durante el tiempo que duren las obras.

No es la primera vez que esto ocurre. En las dos primeras fases de reparación ya se cerró la iglesia de forma temporal, aunque no los siete días de la semana. Los sábados y domingos abría sus puertas para acoger los principales actos religiosos y permitir visitas.

Ahora no habrá excepción de días, por lo que los fieles deberán buscar otros templos. En las anteriores ocasiones se desplazaron a las parroquias de Beato y Jesuitas, mayoritariamente por su cercanía.

La buena noticia es que este año se mantendrán los actos previstos. El problema vendrá con las ceremonias futuras, como por ejemplo, las posibles bodas que estén concertadas, ya que suelen reservarse con muchos meses de antelación.

Apenas un día después de anunciarse la noticia, ya se han conocido las primeras reacciones. Vecinos de Gandia que tienen reservadas fechas para bodas o bautizos ya han mostrado su preocupación.

Una de las afectadas se casa en junio y, aunque duda de que las obras se inicien antes, se muestra preocupada por la posibilidad de quedarse sin iglesia. Hace más de un año que escogió la Seu. Siempre ha tenido claro que quería casarse allí, y la opción de que en unas pocas semanas se vaya a pique su ilusión no le ha sentado nada bien.

"Nos tendrían que haber avisado mucho antes. En cuanto pueda iré a hablar con el cura para que me lo aclare. Me hace mucha ilusión casarme en la Seu, porque me bautizaron allí y también me confirmé, así que aunque sea con un casco, yo me caso en la Colegiata".

Lo mismo le ocurre a un matrimonio que tenía pensado bautizar a su hija en julio. "Ha sido toda una sorpresa. No nos han dicho nada así que ni nos planteábamos la posibilidad de que no se pudiera. Ahora veremos qué pasa", afirmó.

Fotos

Vídeos