El Consell se opone a la venta del agua de Villena aDanone para no dar argumentos contra el trasvase

Camps rechaza la embotelladora que la empresa multinacional pretende abrir en el Morrón

ÁNGEL BARTOLOMÉALICANTE
Terrenos del Morrón, paraje de Villena donde Danone proyecta construir la planta embotelladora de agua mineral./
Terrenos del Morrón, paraje de Villena donde Danone proyecta construir la planta embotelladora de agua mineral.

Jarro de agua fría para el Consell. Pocos minutos después de que en Orihuela los presidentes del PP de la Comunitat, Murcia y Andalucía, con el respaldo de 300 alcaldes populares, firmaran un manifiesto para exigir el trasvase del Ebro y anunciaran movilizaciones en caso contrario, la Comunidad de Regantes de Villena daba el visto bueno al proyecto de la multinacional francesa Danone para instalar en el paraje de El Morrón una embotelladora de agua mineral de la marca Font Vella.

Los regantes acordaron ceder a la empresa 0,2 hectómetros cúbicos anuales por 240.000 euros. ¿Cómo es posible que mientras se reclama al Gobierno agua para riego y los trasvases del Ebro y del Júcar al Vinalopó se destina agua de los esquimaldos acuíferos de Villena para que una multinacional embotelle agua?

Eso es lo que provocó un profundo malestar en el Gobierno valenciano, según las fuentes oficiales consultadas, que quiere paralizar la venta. Las negociaciones entre la multinacional con los regantes y el Ayuntamiento de Villena se iniciaron hace dos años, después de que trasladara al paraje de Hoya Hermosa una vaquería. Está previsto la creación de un centenar de puestos de trabajo y una producción máxima de 700 millones de litros de agua.

Se da la circustancia además de que la alcaldesa de Villena, Celia Lledó, estaba en el acto de Orihuela. La primera edil villense recibió el lunes a los responsables de la firma Aguas Font Vella y Lanjarón, quienes le presentaron el proyecto.

Fuentes municipales informaron que, tras la aprobación de los regantes de la cesión a la multinacional de 0,7 hectómetros cúbicos anuales, sólo quedan matices entre la empresa y el Consistorio fáciles de superar.

El problema estriba en que tras varias manifestaciones para exigir el trasvase del Ebro, las exigencias para que se ejecute el Júcar-Vinalopó y evitar la tan manida explotación de los acuíferos de Villena, la instalación de una planta embotelladora de agua mineral entra en contradicción con las reivindicaciones de los regantes y Consell.

Llamó la atención que no estuviera en Orihuela el presidente de la Junta de Usuarios del Vinalopó, Andrés Martínez, uno de los firmes defensores del trasvase Júcar-Vinalopó que ha tenido encendidas polémicas con la anterior ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, por el cambio de toma del trasvase decidida por el Gobierno socialista.

Era evidente que preparaba la reunión con la Comunidad de Regantes que pasadas las nueve de la noche acordó la cesión a Aguas Font Vella (integrada como Lanjarón) en el grupo galo Danone. Sin embargo sí estaba Celia Lledó, de cuyo gobierno local depende la licencia municipal para construir la planta embotelladora de agua mineral.

¿Puede Lledó reclamar a la vez la transferencia de agua desde el Júcar al Vinalopó y del Ebro a las cuencas mediterráneas mientras permite que la cesión de agua del Morrón? Eso es lo que debe explicar y lo que irritó ayer al Gobierno valenciano.

Primera piedra

Para ahondar más el desconcierto, la planta se construirá muy cerca de donde el ex presidente José María Aznar colocó la primera piedra del trasvase del Ebro en Villena. Como informó este diario, no es la primera vez que se busca el agua de esta población para embotellarla. Hace algunos años una empresa ya pretendía instalar una planta de menor tamaño en Sierra Príncipe, porque tiene un manantial de agua. Incluso se pensó en Juan Carlos Ferrero como reclamo publicitario.

El objetivo de Danone era encontrar una zona logística para abastecer al sur y este del país. El agua de Villena y el puerto seco que se construirá avalan el proyecto. Se barajó la opción de Almansa, pero se decantaron por la ciudad alicantina