Vacuna contra el cáncer de cuello del útero

FERNANDO GARCÍA-SALA VIGUER
Vacuna contra el cáncer de cuello del útero

El virus del papiloma humano se transmite de forma casi exclusiva por vía sexual, siendo el causante del 100% de los cánceres de cuello del útero, aunque tenerlo no presuponga el padecer dicho cáncer. También es el causante del 90% de los cánceres del canal anal y del 40% de vulva y pene, investigándose en la actualidad su relación con los de cavidad bucal. La frecuencia de este virus en mujeres se sitúa en el 10% de la población, siendo en España la incidencia de cáncer de cuello de útero de 8 de cada cien mil mujeres, siendo el segundo tipo de cáncer más frecuente después del de mama, en mujeres en edad fértil.

Con la vacunación se pretende a corto-medio plazo prevenir las lesiones precursoras de dicha neoplasia para evitar, por tanto, el desarrollo de dicha enfermedad maligna. En la actualidad disponemos de una vacuna que es eficaz frente a cuatro serotipos del virus, los más patógenos, dos causantes de las verrugas genitales (6-11) y otros dos causantes del cáncer de cuello de útero (16-18), y se debe administrar tres dosis, las dos primeras con un intervalo de 2 meses y la tercera sobre los 6 meses de la primera. Esta vacuna ha sido testada en mujeres menores de 26 años no infectadas, con una eficacia cercana al 100% frente al virus, observándose tras casi cinco años de la administración de la misma; si la mujer vacunada se pone en contacto con el virus del papiloma, se observa un aumento importante del título de anticuerpos lo que nos viene a demostrar su eficacia a largo plazo. En la actualidad, una vez comprobada su eficacia en mujeres, se está investigando su aplicación en varones.

Es importante resaltar que su mayor eficacia se dará en las adolescentes que no hayan mantenido relaciones sexuales, aunque con el tiempo lo ideal sería que se vacunaran todas, aunque ya fueran sexualmente activas. La Conselleria de Sanidad ha anunciado que en el último trimestre de este año se iniciará la vacunación masiva y gratuita de las niñas de 14 años, previa autorización de los padres, en los colegios y en centros de salud para las que falten a clase los días de vacunación. Por otro lado, las niñas mayores de esta edad, si lo desean, se pueden vacunar, costeando los padres dicha vacuna pues ya disponen de ella en las oficinas de farmacia de todo el país. De todas formas desde aquí quiero aconsejar prudencia y no querer vacunar a las niñas por debajo de 14 años, ya que en nuestra sociedad es raro que inicien relaciones sexuales por debajo de esa edad, por lo que creo que iniciar la vacunación a los 14 años es una buena medida que ha adoptado Salud Pública.

Es una vacuna que utilizaremos los pediatras pero su eficacia se observará con los años por lo que mejoraremos de forma importante la salud de nuestras adolescentes cuando sean adultas. El virus del papiloma humano ocasiona una enfermedad asintomática, por lo que el contagio es fácil al no detectarse. El preservativo no es 100% eficaz para prevenir el contagio del virus y no es necesaria la penetración para transmitir la infección, sólo con el roce genital se puede contagiar. A menor edad de inicio de las relaciones sexuales, mayor probabilidad de contagio del virus y mayor probabilidad de padecer cáncer de cuello de útero en la edad adulta por la inmadurez del mismo en el momento de la infección.

Para terminar sólo dos puntualizaciones: en primer lugar, el hecho de vacunarse contra el virus del papiloma humano no exime de los controles ginecológicos posteriores de despistaje de cáncer de cuello de útero, concretamente de la realización seriada del test de Papanicolau a partir de los 30-35 años y, en segundo lugar, si una adolescente ya está infectada por el virus del papiloma humano, la vacuna no es ya preventiva ni es un tratamiento útil para evitar la evolución posterior de la enfermedad.

Fotos

Vídeos