El cuartel de Zapadores se cae a pedazos

PP y PSOE prometieron en campaña actuaciones ante el estado ruinoso del edificio

A. RALLOVALENCIA
Una valla impide el paso por parte de la acera, junto a la entrada principal al cuartel de Zapadores./
Una valla impide el paso por parte de la acera, junto a la entrada principal al cuartel de Zapadores.

Un precinto de la Policía Nacional rodea buena parte de la fachada exterior del cuartel de Zapadores, uno de los edificios policiales de mayor tamaño en la Comunitat Valenciana, donde se encuentran las unidades de Caballería, Intervención Policial y Extranjería, entre otras.

La imagen del exterior con el precinto es más propia del lugar de un crimen que de un centro policial. Más de 30 metros de perímetro están rodeados de cinta protectora para que no pasen por allí los peatones. El riesgo de que se produzca un desprendimiento de la fachada es más que evidente. "De hecho, es que ya se han dado", añaden fuentes sindicales. Diferentes sindicatos policiales explicaron que esta situación se prolonga ya un año.

El problema era tan acuciante que hasta los políticos se dieron cuenta de la gravedad, aunque en campaña electoral. Tanto el Partido Popular como el Partido Socialista utilizaron precisamente el deterioro y las futuras reformas que se iban a acometer en este lugar con fines electorales.

Y es que las grietas en el edificio más que una excepción son una constante en las paredes y los balcones. Dentro del complejo incluso hay zonas en las que también existe riesgo de caída de cascotes y aunque estas áreas no están precintadas, "los agentes las conocen, más que nada para no pasar justo por debajo", explican los funcionarios.

La vicepresidenta De la Vega, entonces candidata del PSOE por Valencia, anunció a finales de enero una rehabilitación integral del edificio y se comprometió a realizar una inversión de 800.000 euros. De lo primero, nada. Y de lo segundo, todavía no han comenzado las obras.

También al candidato del PP por Valencia, Esteban González Pons, se comprometió a rehabilitar el edificio -y para no ser menos que De la Vega- presumió de que lo haría en menos de cuatro años.

La promesa se la lanzó a los responsables sindicales en la mesa de un bar, a pocos metros del citado cuartel, porque no le autorizaron a entrar dentro del complejo acompañado por los periodistas, según él, "para que no se vieran las condiciones del edificio". No se le ha vuelto a oír hablar de la reforma del complejo.

Del gran proyecto de rehabilitación del Ejecutivo, con un coste cercano a los 30 millones de euros, pocas noticias se conocen. La Jefatura Superior de Policía, según fuentes gubernamentales, ya ha concluido el Plan de Necesidades del complejo, cuestión prioritaria para abordar las actuaciones. Ahora es el departamento de arquitectura el que elabora el proyecto.

No obstante, no existe una fecha que concrete el arranque de las obras. La única que aparece en el horizonte es 2012, dentro de cuatro años, para tener terminado el proyecto integral de rehabilitación.

Las mismas fuentes añadieron que ya se ha encargado el derribo de algunas de las naves más afectadas por el deterioro del citado cuartel, aunque también en este asunto se presentan dificultades.

El otro compromiso del Ejecutivo con el cuartel está en vías de cumplirse. Se trata de trasladar la Inspección Central de Guardia -que se ubica en el edificio de la Jefatura Superior- al antiguo Centro de Internamiento de Extranjeros de Zapadores, que será ahora remodelado.

El proyecto tiene un presupuesto de licitación -se hizo en enero- de 830.455 euros. En este caso, existe el compromiso de comenzar la actuación en los dos próximos meses y terminar las obras antes de final de año. Sí se ha cumplido, no obstante, "con la limpieza de las instalaciones", según los sindicatos.

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