Armiñana abandona Nou Campanar y deja en el aire la hegemonía de la falla en Especial

El promotor dimite y se da de baja de la comisión tras ganar durante seis años

M. ANDRÉS FERREIRAVALENCIA
Armiñana coge la mano de la fallera mayor de Nou Campanar en la celebración del primer premio de 2008./
Armiñana coge la mano de la fallera mayor de Nou Campanar en la celebración del primer premio de 2008.

El promotor inmobiliario Juan Armiñana presentó anoche ante cerca de 70 falleros, reunidos con carácter extraordinario en el casal de Nou Campanar, su dimisión como presidente y fallero de la comisión por cuestiones personales; anuncio que sorprendió a los reunidos.

"Me voy de la falla por cuestiones personales, y no hay nada más, pero he dicho a la comisión que garantizo que en el año 2009 los monumentos falleros que realizan Julio Monterrubio y Bernardo Estela se plantarán", señaló ayer Juan Armiñana a LAS PROVINCIAS minutos después de su dimisión y tras recibir una fuerte ovación de los falleros reunidos.

La noticia fue sorpresa, aunque la convocatoria extraordinaria daba a entender algo. En otras de sus manifestaciones a LAS PROVINCIAS, Juan Armiñana, dejó muy claro que se va por la puerta grande, y dijo: "No dejo ninguna carga a la falla. Creo que durante seis años con trabajo he ofrecido unas fallas fabulosas e históricas a la ciudad, aunque haya tenido que soportar zancadillas y críticas. A pesar de todo, me marcho satisfecho".

Pasión fallera

La pasión de Juan Armiñana por el monumento fallero viene de lejos. El Cuba-Buenos Aires se convierte en presidente en los años 1991 y 1992.

Sin embargo, Juan Armiñana comienza ser conocido con gran repercusión mediática cuando decide plantar de la mano del artista Juan Carlos Molés en la plaza que forman las calles Sueca con Denia en el año 2000.

Un huracanado viento tumba parte de la falla y con ella las ilusiones del artista y presidente. Desde ese momento a la comisión se la reconoce con el nombre de "Cuba va por los aires".

En el año 2001 vuelve a la carga con los artistas Alberto Rajadell y Julio Monterrubio que plantan, mayor e infantil, en el cruce de las calles Cuba-Buenos Aires, después de ser derribada una antigua finca de su esquina, con lo que el proyecto dedicado a exaltar a los "becerros de oro", como son Mozart, Verdi y Wagner puede plantarse. De la falla recordar el atrevido remate de un joven Wagner atento a la evoluciones de las walkirias, tocada de una socarrona sátira y que sin el espacio del derribado edificio era imposible de plantar. La falla infantil logra el primer premio de Especial. De este pequeño monumento destacar que el catafalco no tenía una valla que la separase del público, sino que esa separación la formaba una fuente cuyos chorros de agua rodeaban el monumento. El pequeño monumento ya costó cuatro millones y medio de las antiguas pesetas a lo que hubo que añadir tres millones más por la fuente. La pasión por el monumento de Juan Armiñana no ceja en ningún momento y da el salto en 2002 a la actual comisión de Nou Campanar e inicia la lucha y la potenciación del monumento en calidad de presidente de la nueva falla.

Contrata a los artistas Agustín Villanueva y Alejandro Santaeulalia que plantan en 2003. Al año siguiente entra como artista Pedro Santaeulalia que continúa hasta las pasadas fallas.

Son ejercicios llenos de grandes proyectos, de presupuestos de locura que tienen la sola recompensa de alzarse con el primer premio de Especial.

En este periodo plantaron falla infantil en Especial, Miguel Santaeulalia Núñez y Julio Monterrubio, logrando primero premios. El pasado año plantó Miguel Santaeulalia Serrán que se clasificó con el segundo premio.

A Juan Armiñana hay que reconocerle que gracias a sus inalcanzables presupuestos para otras comisiones, los monumentos fallero de Especial han subido sus costes y con ello la calidad de las fallas se ha visto potenciada, aunque también es cierto que la competitividad en la especial había desaparecido. Las comisiones de Especial eran conscientes que sólo aspiraban al segundo premios.

A partir de ayer la sección Especial vuelve a sus cánones habituales de competición de no haber sorpresa de última hora.