Cuidado con lo que dice Google de ti

La popularización de las redes sociales personales y de búsqueda de empleo hace que internet pueda ofrecer datos que decanten la balanza en un proceso de selección

JOSÉ MIGUEL REYESVALENCIA
El contenido de un blog o el perfil de páginas como Facebook pueden dar "demasiadas" pistas a los responsables de recursos humanos./
El contenido de un blog o el perfil de páginas como Facebook pueden dar "demasiadas" pistas a los responsables de recursos humanos.

Quién no ha buscado alguna vez su nombre o el de algún conocido en un buscador de internet? Es curioso cómo el rastro que vamos dejando durante años al inscribirnos en webs y redes sociales de distinta índole puede decir más de nosotros de lo que nos imaginamos. Un blog, un perfil en Facebook, un vídeo subido a YouTube, algo comprado en eBay o el currículum actualizado en una web de búsqueda de empleo nos pueden "retratar" -en lo bueno y en lo malo- a la hora de buscar trabajo, siempre y cuando todo ello lo hagamos hecho con nuestro nombre por delante.

Páginas del tipo de Infojobs, Infoempleo, Trabajos.com, CBJobs, LinkedIn, Neurona o Xing se popularizaron hace unos años bajo el reclamo de poder mostrarse al mundo, encontrar a personas con un perfil similar al nuestro o poner en común experiencias laborales, pero también personales. Al hecho de poder subir un currículum más o menos actualizado, redes como Blogger, Facebook, Match, Twitter, MySpace, Flickr o Live Spaces -el rincón más social de Microsoft en línea- suman el poder compartir aspectos de la personalidad que pueden ser fácilmente accesibles con un mínimo conocimiento de los motores de búsqueda habituales. Esto, unido a que las empresas se dirigen cada vez más a internet para cubrir los puestos que necesitan -lo que implica un grado de conocimiento más o menos amplio-, hace que se deba tener cuidado con qué dice internet de nosotros.

Selección con un click

No es ninguna tontería. Un estudio realizado en el Reino Unido por Viadeo, una red especializada en la búsqueda de clientes, proveedores y socios de negocio, muestra que el 62% de las empresas consultadas examinaron a sus candidatos a través de sus perfiles publicados en distintas redes sociales, ya sean de búsqueda de empleo o relacionadas con el ámbito más personal. De hecho, el 59% de los responsables de recursos humanos encuestados reconoce que la información que obtuvieron fue crucial para contratar o no al candidato en cuestión.

Es difícil saber en qué medida este fenómeno se puede extrapolar a nuestro país, pero el empuje de internet podría popularizar estos métodos de selección. Las redes sociales están abarrotadas de gente y de contenidos, sólo hay que saber buscar en ellas. El peligro viene cuando gigantes del tamaño de Facebook, reconocen que algunos datos de sus usuarios -como, por ejemplo, las últimas compras realizadas desde el portal- son demasiado públicos y pueden hacer más fácil el trabajo a quienes quieran suplantar una identidad. Por ello, desde hace unas semanas, Facebook ha aplicado cambios sustanciales en su política de privacidad para que los usuarios puedan manejar mejor los datos que quieran compartir con sus contactos y de forma pública.

Referencias 2.0

Un nuevo tipo de referencias se ha "colado" en la búsqueda de empleo. Los comentarios de un blog o las fotos de un espacio en línea podrían dejarnos en desventaja con respecto al resto de aspirantes pero también pueden dar ventaja. En el caso de puestos de trabajos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), el hecho de conocer las herramientas de la web 2.0 y saber aprovechar el potencial de las redes sociales puede ser un aspecto a tener en cuenta. Por ello, tal y como se extrae de las conclusiones del informe de Viadeo, la cuestión no está en desechar el uso de este tipo de páginas, sino en saber utilizar sus herramientas de forma correcta. Es decir, ser selectivos, navegar de forma segura y asegurarnos siempre de dónde colgamos nuestros datos personales. Todo ello, con un fin claro: cuidar nuestra imagen pública en internet.

Nunca se sabe cuando aspectos relacionados con la privacidad -un concepto discutido, puesto que este tipo de redes, cuando el usuario quiere que lo sean, son de acceso totalmente público- pueden venir bien o mal a la hora de buscar un empleo. Por ello, hay que tener cuidado con la moda de las redes sociales. Una moda que, si ha venido para quedarse, puede cambiar por completo el mundo de las relaciones laborales y abrir nuevas posibilidades a los candidatos y a las empresas.