Unos ladrones huyen por las vías del tren con dos todoterrenos robados en el puerto de Valencia

Los vehículos, valorados en 240.000 euros, fueron abandonados después de una persecución policial

J. A. MARRAHÍVALENCIA
Cientos de vehículos procedentes de desembarco, aparcados en el puerto de Valencia, en una foto de archivo./
Cientos de vehículos procedentes de desembarco, aparcados en el puerto de Valencia, en una foto de archivo.

Una banda de ladrones protagonizó una espectacular persecución que comenzó en el puerto de Valencia y acabó en las zona de las vías del tren próximas a la Fuente de San Luis. Según ha podido saber LAS PROVINCIAS de fuentes próximas al caso, los delincuentes se apropiaron de varios todoterrenos en las instalaciones portuarias, valorados en unos 240.000 euros.

Todo ocurrió el pasado 20 de marzo. Los vehículos sustraídos estaban situados en un gigantesco aparcamiento del puerto de Valencia en el que están aparcados casi 3.000 coches, furgonetas y todoterrenos, tanto matriculados como sin matricular, procedentes de desembarco.

Un número indeterminado de ladrones, al menos tres, accedió a las instalaciones, situadas en el Muelle Costa. Su objetivo era muy claro: los todoterreno Range Rover V8 Sport. De un modo que no ha trascendido, se apropiaron de tres vehículos de similar marca y modelo con los que comenzaron una alocada huida. Previamente, los maleantes robaron varias placas de matrícula que colocaron a los todoterreno.

Para escapar de la zona de aparcamiento, derribaron por la fuerza un pequeño muro. Lo hicieron de un modo aparatoso y brutal. Con uno de los potentes todoterreno arrollaron otro de los vehículos estacionados y lo empujaron contra un pequeño muro hasta derribarlo.

A partir de ese momento, acelerador a fondo. Sin embargo, agentes de la Policía Portuaria, al recibir noticias de lo que estaba ocurriendo, salieron rápidamente en persecución de los tres intrusos que ya escapaban a cuatro ruedas, cada uno en un lujoso Range Rover.

Un vehículo escondido

Como indicaron fuentes portuarias, ante la presión de las fuerzas de seguridad, uno de los ladrones optó por esconder un todoterreno en una zona del recinto marítimo. Al parecer, tenía la intención de volver a recogerlo, pero no fue así, pues al día siguiente fue descubierto y devuelto a la empresa en la que fue sustraído. Los otros dos ladrones continuaron la alocada huida y todavía causaron más daños.

Con los todoterrenos rompieron la verja existente entre el puerto y las vías del tren. A partir de ese momento empezaron una alocada fuga por la línea férrea en dirección hacia la Fuente de San Luis, al sur de la ciudad. Mientras, los agentes del recinto portuario trataban de darles alcance por todos los medios.

El cerco se estrechaba y al final los ladrones quedaron atascados y sin salida. Los delincuentes abandonaron los otros dos todoterrenos y escaparon a la carrera, sin ser localizados. Los agentes que vieron huir a los ladrones comprobaron que se trataba de dos jóvenes de aspecto magrebí. La principal sospecha es que forman parte de una banda más amplia dedicada al robo de vehículos de lujo. Al revisar las instalaciones, se descubrió que se habían apoderado de cuatro matrículas.

En noviembre del año pasado, la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra unieron sus fuerzas para desarticular una importante banda de ladrones de coches de lujo que operaba en distintas regiones de España. La organización utilizó los puertos de Valencia y Vigo para enviar los vehículos robados al extranjero.

La operación Boquerón, se saldó con la detención de 27 presuntos miembros de la organización, la recuperación de 75 de los 85 coches sustraídos y la emisión de seis órdenes de busca para otros tantos sospechosos que lograron eludir la redada. El valor de los coches robados, en su mayoría todoterrenos, supera los 4,5 millones de euros.

Los 27 arrestados, en su mayoría marroquíes, fueron acusados de varios delitos: robo de vehículos, tráfico de drogas, falsedad documental, atentado, receptación y asociación ilícita. El jefe era el marroquí W. A., de 36 años de edad, detenido en Barcelona.

sucesos@lasprovincias.es