Cientos de tambores y la cabalgata fallera llenan Alzira de alegría

Las dos celebraciones recorrieron las calles de la ciudad y asombraron una vez más a los espectadores

EVA JUAN ALZIRA
Miembros de una falla y cofrades, en la tarde de ayer./
Miembros de una falla y cofrades, en la tarde de ayer.

La ciudad de Alzira vivió una tarde de lo más especial con la celebración de dos actos que contaron con un gran seguimiento popular: la tamborada que celebran las Cofradías de Semana Santa y la cabalgata fallera.

De este modo, un superhéroe, un torero, un payaso y una artista de los años 20, entre otros muchos personajes, llenaron de alegría la cabalgata de Alzira que se celebró ayer por la tarde. Y es que, a pesar de las numerosas comisiones que, año tras año, participan en la cabalgata, la imaginación de los falleros nunca falla.

La falla Plaça Major decidió retroceder a los locos años 20 y, como su lema, trasladar al público a la fastuosidad y el espectáculo de Broadway. Plumas, flecos... y volantes.

Como los de las flamencas de Caputxins, que acompañadas por los toreros y sus picadores, hicieron revivir a los asistentes la fiesta taurina, como si estuviesen en el coso de Las Ventas.

Otros, en cambio, apostaron por convertirse en los protagonistas de la película Asterix y Obelix. Una mezcla de música y colorido en el que predominó el naranja y lemas como el siguiente: ".

Por otra parte, el mundo del motor también cobró protagonismo. De hecho, Alzira se convirtió durante unas horas en el circuito de coches de Fórmula 1 con lemas como éste: .

Indios, egipcios y mejicanos

Mientras tanto, decenas de los ya tan famosos bolsos de Tous decoraban las calles de Alzira a la vez que indios, egipcios y mejicanos daban su toque personal a una cabalgata que, sin duda alguna, fue especial por una razón. Este año el calendario no para de bromear y la cabalgata coincidió con la jornada de reflexión.

Por ello, el blanco fue el color elegido por la comisión de Les Basses, que en su carroza llevaba lemas como el siguiente: . Porque como afirmaba uno de los falleros de esta comisión, "demà tots a votar encara que siga dia de resaca".

Sin duda alguna, la de Alzira fue una cabalgata llena de risas y frenesí, que además, estuvo marcada por lemas críticos con la sequía y el cambio climático.

Así pues, una de las más de 30 fallas de Alzira lucía una pancarta en la que se podía leer el siguiente lema: .

Otra, en cambio, hacía alusión a la construcción de un aeropuerto en la capital de la Ribera y decía así:

Mientras tanto, las cofradías de Semana Santa de Alzira desfilaban por las calles del municipio entre el sonido de tambores y cohetes.

Falleros y capurrullos

Y es que ayer, desde la una del mediodía hasta la una de la madrugada, Alzira fue el escenario de la XVI Jornada de Exaltación del Tambor y el Bombo, organizada por la Banda de la Junta de Hermandades y Cofradías.

Por lo general, no hubo ningún incidente entre falleros y capurrullos a pesar de que algún fallero que quiso hacerse el "graciosillo".

Porque este año, no resultará extraño ver a un fallero comiendo y la mona o la longaniza de pascua al mismo tiempo.

El fuerte sonido de los cohetes se mezclará con la solemne música de la Semana Santa de Alzira, declarada desde hace años, fiesta de interés turístico nacional.

Falleras con sus peinetas, capurrullos, tambores, cohetes, música fallera. Una mezcla de tradiciones que durante las próximas semanas, dotará a Alzira de una magia especial.

laribera@lasprovincias.es