Detienen en La Pobla al conductor de un autobús escolar que sextuplicaba la tasa de alcoholemia

Unos vecinos alertan a la Policía tras ver que el hombre subía al vehículo con varias cervezas La Policía Local de La Pobla de Vallbona detuvo ayer por la tarde al conductor de un autobús escolar en la puerta de un centro cuando esperaba a decenas de niños de cinco años. El hombre casi sextuplicó la tasa máxima de alcohol en aire expirado. Los agentes le practicaron la prueba después de recibir el aviso de unos vecinos, que vieron al acusado subirse al vehículo tras comprar varias cervezas en un supermercado del municipio.

M. RODRÍGUEZLA POBLA DE VALLBONA
Varios autobuses de transporte escolar esperan en el colegio a los niños para llevarlos a sus casas./
Varios autobuses de transporte escolar esperan en el colegio a los niños para llevarlos a sus casas.

Unos vecinos de La Pobla de Vallbona alertaron ayer por la tarde a la Policía Local después de ver cómo el conductor de un autobús de transporte escolar subía al vehículo tras comprar unas cervezas en un supermercado de la localidad. Los agentes realizaron un control al hombre cuando esperaba a decenas de niños de cinco años en la puerta de un colegio. Al comprobar que multiplicaba casi por seis la tasa máxima de alcohol permitida en aire expirado, le detuvieron.

Los hechos ocurrieron antes de las 17 horas, cuando se acercaba el fin de la jornada escolar. Al parecer, según fuentes de la Policía Local de La Pobla de Vallbona, fueron unos vecinos de la localidad quienes vieron al hombre, de 51 años, nacionalidad ucraniana y que responde a las iniciales A.V., salir de un supermercado de la calle principal del municipio con una bolsa en la que llevaba varias cervezas.

Los residentes observaron sorprendidos cómo el hombre se subía al autobús que minutos después debía recoger a decenas de niños de colegios de La Pobla. No trascendió si el detenido llevó a cabo alguna conducta extraña, pero lo cierto es que los policías enseguida notaron que no había bebido sólo un café o un inofensivo refresco.

Al recibir el aviso, una patrulla de la Policía Local de La Pobla de Vallbona se dirigió hasta las inmediaciones del colegio Mas de Tous. El conductor ya había llegado hasta el centro escolar. El autobús estaba aparcado a la espera de que los niños saliesen de clase.

Según fuentes del cuerpo de seguridad municipal de La Pobla de Vallbona, el vehículo tenía una capacidad para transportar a 50 personas y era el que habitualmente recoge a niños de Infantil.

Nada más dirigirse al conductor, los agentes percibieron en su aliento lo que también notaron los vecinos que les habían avisado. Fuentes de la Policía Local de La Pobla explicaron que fue entonces cuando procedieron a practicarle el control de alcoholemia, aunque en un principio el implicado intentó disuadirles de tomar esta medida. Las sospechas se vieron confirmadas.

En el primer control, el alcoholímetro marcó una concentración de 0,88, lo que supone multiplicar casi por seis la máxima tasa permitida para los conductores de vehículos de transporte escolar, que la legalidad vigente fija en 0,15.

Los agentes le realizaron una segunda prueba, con un resultado algo menor, pero que todavía identificaba una tasa de 0,80 en el aire expirado por el conductor. Los policías detuvieron al hombre, que es vecino de Mislata.

Pendiente del juicio rápido

Al tener una residencia fija, el acusado quedó en libertad con cargos, aunque deberá comparecer el próximo jueves para someterse a un juicio rápido, según indicaron desde la Policía Local de La Pobla de Vallbona.

Lógicamente, después del resultado de la prueba de alcoholemia, el hombre no estaba capacitado para seguir conduciendo el autobús que iba a transportar a cerca de 60 niños. Por ello, los policías dieron el aviso a la empresa.

Según indicaron los agentes, los pequeños no sufrieron excesivos retrasos en la hora de llegada a sus respectivas casas. A los pocos minutos de haber dado el aviso, el propio dueño de la empresa de autobuses se personó en el colegio para conducir el vehículo.

El caso de ayer en La Pobla de Vallbona es preocupante por si solo, pero su importancia es mayor si se tiene en cuenta que no es la primera vez que la Policía detiene a conductores de transporte escolar que dan positivo en un control de alcoholemia.

Antes de las vacaciones de Navidad, varios de estos trabajadores bebieron más de la cuenta y algunos fueron sorprendidos en controles de la Policía Local de Valencia.

Como ya publicó LAS PROVINCIAS, los controles se realizaron desde el 14 de noviembre durante un mes. Dos chóferes dieron positivo en el test de alcoholemia, por lo que sus vehículos fueron inmovilizados. Los agentes procedieron entonces a solicitar otro autobús para el transporte de los escolares.

Mientras, los menores, en este caso adolescentes, esperaron atónitos contemplando desde sus asientos la actuación de la Policía Local. Estas dos sanciones se encontraban entre las 184 denuncias impuestas durante la campaña de control a autobuses.

En la misma fueron detectadas irregularidades en un total de 123 de estos transportes de camino a los colegios o los hogares de los estudiantes. Desde la Policía Local de Valencia detallaron las infracciones más usuales. Así, 30 de las denuncias se debieron a que los conductores viajaban sin el acompañante obligatorio y 18 a la falta de autorización de la Generalitat.