La reunión buscaba "limar asperezas"

Ante estas acusaciones, la presidenta de la Mancomunidad, Rosa Sebastià, explicó que convocó esta reunión entre los diferentes grupos "para tratar de limar asperezas y acercas posturas". Sin embargo, en esta misma reunión, "el propio portavoz socialista reconoció que había existido falta de comunicación por parte de sus compañeros porque no se le había informado de determinados aspectos".

Además, afirmó que se ha llegado al acuerdo de que los presentes en cualquier reunión de la Mancomunidad pueda intervenir, "cosa que es diferente a lo que ocurre en cualquier Ayuntamiento".

En su opinión, la reunión fue "positiva" y puede servir para mejorar el enrarecido ambiente que se generó tras el último pleno de la Mancomunidad, el primero de Sebastià tras ser elegida presidenta. Incluso, los socialistas amenazaron con abandonar la entidad comarcal y algunos organismos que la forman.