La policía impide que una pandilla de jóvenes de Villena linche a un grupo de suramericanos

Refuerzan la vigilancia mientras varios testigos aseguran que alguno de los atacantes llevaba navajas La extrema vigilancia de las Fuerzas de Seguridad en Villena impidió el viernes que se produjera un linchamiento por parte de un grupo de jóvenes españoles a otro de suramericanos. Se trata de un episodio más del brote de xenofobia que se ha iniciado esta semana en el municipio tras la multitudinaria pelea del miércoles. La policía ha extremado la vigilancia para impedir que la situación se agrave este fin de semana.

RAMÓN BERNABEUVILLENA
Agentes de la Policía Local de Villena vigilan de cerca cualquier anomalía en la zona./
Agentes de la Policía Local de Villena vigilan de cerca cualquier anomalía en la zona.

El brote de xenofobia iniciado esta semana en Villena está adquiriendo dimensiones preocupantes. Los Cuerpos de Seguridad han tenido que redoblar la vigilancia para tratar de evitar nuevos altercados en las calles entre jóvenes españoles y sudamericanos. Ya en la tarde del pasado jueves, efectivos de la Policía Local tuvieron que dispersar a un numeroso grupo de adolescentes de Villena cuando estaban a punto de tomarse la justicia por su mano con varios de los jóvenes latinos que participaron en la multitudinaria pelea del pasado miércoles.

En la pelea, uno de los estudiantes villenenses fue golpeado con una botella en la cabeza y los facultativos tuvieron que realizarle hasta seis puntos de sutura para cerrar los cortes. Pese a que dos de los agresores han sido ingresados en el centro de menores y otros dos permanecen en libertad vigilada por orden de la juez de Menores, los jóvenes españoles no parecen dispuestos a conformarse con las medidas tomadas por los tribunales de Justicia y no cejan en su empeño de consumar su particular venganza.

Tanto es así que las horas nocturnas del pasado viernes se convirtieron en una auténtica "noche de cuchillos largos". De hecho, según han revelado testigos presenciales a este diario, alguno de los jóvenes españoles llegó a exhibir una navaja.

Ante el cariz que ha tomado la situación, a la Policía no le quedó más remedio que extremar la vigilancia con más patrullas de las habituales los fines de semana, para poder controlar al centenar de jóvenes exaltados que deambulaban por las céntricas calles de Villena a la caza y captura de "conguitos", como ellos mismos denominan peyorativamente a las personas de origen sudamericano.

La labor policial se alargó varias horas, ya que los agentes no daban abasto para mantener el orden, al tener que dispersar, una por una, a las diferentes pandillas que se iban formando y concentrando en las inmediaciones de un local frecuentado por adolescentes de origen latinoamericano. Afortunadamente, poco a poco, los jóvenes villeneros se fueron retirando a sus casas y las calles se quedaron tranquilas. Pero todo hace augurar que la calma se volvería a romper durante la noche de ayer sábado. Por ello, los miembros de las Fuerzas de Seguridad han anunciado que no bajan la guardia