Luis Suñer Picó

JOSÉ PALACIOS BOQUERA

El 15 de enero de 1964 y a los 21 años fallecía LUIS SUÑER PICÓ. Su repentina e inesperada muerte causó tristeza y asombro entre los alcireños, por cuanto de todos era conocido que su padre el ilustre y añorado alcireño Luis Suñer Sanchis, pensó y concibió el Complejo Industrial Avidesa, para que su joven vástago lo dirigiera y, de este modo, continuara la revolución industrial que Alzira precisaba, quizás, en circunstancias, en las que no se vislumbraba todavía la decadencia de la agricultura, que había sido y era en aquel momento, la riqueza de las familias de la Ribera.

El joven LUIS SUÑER PICÓ, bien por su temprano fallecimiento, bien por el gran prestigio de su progenitor, no ha sido valorado en su justa magnitud y ello lo afirmo como persona que, durante unos pocos años, conviví intensamente sus estudios, preocupaciones e ideas de futuro, a la vez que viví y sentí con él los primeros pasos del nacimiento de esa gran empresa que, con el tiempo, sería Avidesa, orgullo no sólo de los alcireños, sino de cuantos la visitaban, entre los que se encuentra el entonces Príncipe Juan Carlos de Borbón.

LUIS SUÑER PICÓ que había estudiado en el colegio de los Jesuitas en Valencia, culminó sus estudios de bachillerato y, de inmediato, a pesar de su juventud, fue nombrado subdirector de Avidesa. En un principio a la sombra de su padre, por cierto muy poco, pues pronto se creyó oportuno tomara las riendas de la empresa, para que, con aciertos y errores, se acostumbrara con plena responsabilidad a tomar decisiones. Hay que reconocer que no era tarea fácil y ello por distintos motivos, que lógicamente, por falta de espacio no vamos a detallar.

Varios y diversos proyectos dejó en su corta vida y tras su muerte. A mí personalmente me cautivó, entre otros objetivos su espíritu social con interesantes proyectos para los trabajadores; recuperación y publicación de El Heraldo de Alzira, UD. Alzira, concursos de fotografía… pero, sobre todo, el que una persona tan joven creara e impulsara un Cuaderno de Normas para la empresa, que con casi su totalidad plasmó Luis, tratándolo con su padre, escuchando a trabajadores, visitando mañana y tarde la empresa y fijándose y tomando nota de cualquier detalle para fijarlo como norma empresarial. No era habitual en aquella época y el hecho es que su mismo padre lo mantuvo posteriormente. El gran acierto fue que su padre le dejó hacer y mucho. Es cierto que existieron diferencias de criterio, pero las trataron y hablaron con toda claridad y crudeza.

Impulsó con su padre la ampliación de Avidesa que, en principio, había surgido como pequeña granja avícola; le acompañé a Inglaterra a visitar y visualizar capaces y modernos mataderos industriales de aves, al igual que al congreso nacional de avicultura en donde participó con una ponencia. Mucho podría contar y detallar, pero…

Quisiera terminar con una anécdota que muy pocos conocen y que tanta influencia tuvo en el devenir de Avidesa. Un alto ejecutivo de una multinacional visitó a Luis Suñer Sanchis en su despacho de Cartonajes Suñer S.A. Llevó una propuesta cerrada en el sentido de que Avidesa debía concederles en exclusiva la venta de todos sus productos avícolas. Como era lógico Luis Suñer se negó. Tras un tira y afloja, el alto ejecutivo manifestó: "Sr. Suñer, nuestra empresa tiene capacidad de instalar granjas avícolas y hacerle una gran competencia". Luis Suñer no se inmutó y, ya en el hogar, lo comentó con la familia. Luisín con su fuerte carácter dijo: "Papá, si ellos son fabricantes de helados y dicen que pueden instalar granjas, nosotros tenemos granjas y también podríamos fabricar helados". En agosto de 1964, meses después de fallecer el joven Luis y debido a la motivación de toda la familia, la fábrica de helados Avidesa iniciaba su producción en memoria del hijo, el cual tampoco pudo contemplar en pleno funcionamiento el matadero industrial de aves de la misma firma y de mayor capacidad, al que habíamos visitado en Inglaterra.

Luis Suñer Sanchis, en momentos difíciles y muy tristes, con el apoyo de su esposa Doña Carmen e hija María Carmen, impulsó iniciativas en memoria de su hijo.

LUIS SUÑER PICÓ en poco tiempo hizo mucho.

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