El Levante se plantea sancionar a Savio y a Riga y depurar la secretaría técnica

El consejo, molesto con el retraso de los jugadores y con la planificación deportiva

C. V.VALENCIA
Savio, a la izquierda, y Riga observan la trayectoria del balón en el partido contra el Deportivo./
Savio, a la izquierda, y Riga observan la trayectoria del balón en el partido contra el Deportivo.

Faena tiene el nuevo consejo de administración del Levante. Para mañana está prevista su primera reunión de carácter oficial -aunque ya han tenido una primera toma de contacto- y para esta cita hay numerosas cuestiones pendientes (reparto de áreas y nombramiento de cargos) y la mayoría con mucho jugo. Desde luego, dos puntos destacan sobremanera. El primero, qué hacer con el escaqueo que por unos motivos y por otros se han dado tanto Riga como Savio. El segundo tema, y de cierta enjundia, el futuro de la secretaría técnica.

Sobre una y otra cuestión ya tienen bastantes consejeros su idea formada, aunque hay que ver todas las circunstancias para acabar de perfilar las opiniones. Desde luego, lo de Riga -que ayer de apareció media hora tarde en el entrenamiento- y Savio ha provocado muchísimo malestar. Riga desapareció tres días y al final De Biasi decidió dejarlo fuera de la lista para Almería y Savio, de quien los máximos responsables del Levante siguen insistiendo que no saben nada, lleva cinco días desaparecido, perdiéndose también un partido oficial como el de Copa y sin tiempo para preparar el duelo de Mestalla, que también se perderá aunque hoy se presente en Buñol. "Hay que tomar medidas, esto no se puede permitir", decía ayer el vicepresidente, Miguel Ángel Ruiz. El planteamiento inicial va a ser el de abrirles expediente y tras escuchar sus argumentos aplicarles el régimen interno.

Desde luego, es lo último que le faltaba a un Levante ya convulso por sí mismo. De hecho, uno de los puntos que más interés pueden centrar en esta puesta de largo del nuevo consejo es si se somete a la secretaría técnica a una profunda depuración, como así han llegado a expresar en privado bastantes directivos, sobre todo los nuevos que quizás no acaban de entender bajo qué márgenes trabaja el área deportiva de la entidad.

Vinculados a Villarroel

Sin ir más lejos, nada más finalizar el último partido de Liga de 2007, con la derrota 0-1 contra el Deportivo, la opinión de algún consejero ya apuntaba en la necesidad de reestructura la secretaría técnica. Su cabeza visible es Manolo Salvador, persona que, al igual que el resto (sobre todo Ernesto Calpe y Ricardo Chover) ha estado durante mucho tiempo estrechamente vinculado a Pedro Villarroel. No obstante, en la última aparición pública del que por entonces todavía era el máximo accionista, éste no dudó en responsabilizar directamente a Salvador de varias cuestiones, entre ellas la de la nefasta planificación que ha tenido el Levante esta temporada.

Lo más curioso es que Salvador -que lleva una decena de años en la entidad- renovó su contrato justo al final del curso pasado, pese a que siempre ha habido consejeros que en privado -esquivando a Villarroel- han criticado su gestión. Antes se había sumado a la secretaría técnica Iñaki Aizpurúa, que podría esta limpieza.

Con el equipo colista y agonizando deportivamente, a la directiva se le plantea la papeleta de decidir si negocia en plena temporada la rescisión de contratos -Salvador, por ejemplo, tiene una cláusula importante en caso de despido- o si les mantiene hasta junio en una incómoda situación.